martes, 22 de julio de 2008

Paris según yo


París es una ciudad un poco increíble. Todo lo que van a leer a continuación es una (mala) aproximación a lo que querría decir que a su vez es una (mala) aproximación a lo que percibí de París que a su vez es una (pésima) aproximación de lo que la ciudad realmente es.

Aunque no bajé a los infiernos (a menos que las nocturnas, bohemias y rocheleras orillas del Sena lo sean) mi Virgilio fue simplemente insustituible.

Una primera noche de vinos, que entre dos licenciados en Letras no puede pasar sin hablar de los grandes problemas de la humanidad, del espíritu y de la literatura. Al día siguiente comenzó el espelucamiento. Rayuela es un libro que siempre hay que llevar debajo del brazo porsia. Así que al salir de Madrid, pues, pum, pa abajo del brazo. El viernes Virgilio tenía clases y me fui al Louvre con un mapa y mi muy, muy precario francés. A reventar de fotos a la pirámide de Ming Pei y pensando que no hay ángulo, iluminación ni forma de tomar una foto que sea original en esa pirámide. Es un poco frustrante. El Louvre es enorme, de hecho si uno ve todas las obras al menos un minuto se tardaría 4 meses en recorrer todo el museo. Ahí me senté en un jardincito (que no eran los Jardin des Tuileries), me despegué a Rayuela de debajo del brazo y comencé a leer el primer capítulo:

"¿Encontraría a la maga? Tantas veces me había bastado asomarme, viniendo por la rue de Seine, al arco que da al Quai de Conti, y apenas la luz de ceniza y olivo que flota sobre el río me dejaba distinguir las formas, ya su silueta delgada se inscribía en el Pont des Arts, a veces andando de un lado a otro, a veces detenida en el pretil de hierro, inclinada sobre el agua. Y era tan natural cruzar la calle, subir los peldaños del puente, entrar en su delgada cintura y acercarme a la Maga que sonreía sin sorpresa, convencida como yo de que un encuentro casual era lo menos casual en nuestras vidas, y que la gente que se da citas precisas es la misma que necesita papel rayado para escribirse o que aprieta desde abajo el tubo de dentífrico."


Agarré el mapa, busqué el Pont des Arts, luego la rue de Saine... llegué a la susodicha calle y comencé a caminar hacia la Quai de Conti con el mapa en la mano. Se me volvieron a espelucar los pelos cuando al subir la cabeza vi el arco, un pequeño arco que da a la Quai de Conti. Tomé fotos. Luego pasé el arco y de inmediato puedes divisar el Pont des Arts. Espelucamiento de nuevo. Crucé la calle, comencé a subir los peldaños y no estaba... está, como es sabido, en Caracas. Con Gregorovius. Pero había una Maga distinta. Ésta estaba sentada sola, fumándose un cigarro, escuchando música, pasando el tiempo (como que no era tan distinta… al menos a la que vive todavía en mi mente). Ya dije que mi francés es demasiado precario, así que preferí simplemente tomarle una foto y seguir. Fui al Boulevard de Sebastopol sólo porque en Rayuela sale que posiblemente la Maga estuviera allí comiendo una salchicha caliente. Pero, ya lo dije, es sabido que está en Caracas con Ossip. Así que me conformé con una jarrita de vino malo en algún restaurantillo mientras Virgilio me llamaba. Y me llamó.


Desde este restaurantillo se veía el Pompidou, un museo de arte moderno que rompe totalmente los esquemas arquitectónicos de la ciudad. A Virgilio eso le parecía bien, a mí no, discutible. Virgilio tardó un montón en llegar, comimos y nos fuimos a los Champs Elysees y al Arco del Triunfo. En mi gran ignorancia (que se hace mayor en cada viaje y lugares que conozco, por ejemplo yo no sabía que Miguel de Unamuno había vivido y muerto en Salamanca) yo creí que los Champs Elysees eran unas construcciones cojonudísimas. Pues no, es una avenida cojonudísima. Como decir la Av. Bolívar. En serio si la Av. Bolívar estuviera mejor cuidada no tendría demasiado que envidiarle. Creo que Virgilio, cuando le dije lo de las construcciones, hizo lo imposible por no insultarme. En todo caso llegamos al Arco del Triunfo, donde lo primero que hice fue reventarlo a fotos, y lo segundo fue buscar a Francisco de Miranda: dice nada más Miranda. No busqué si había otro Miranda, así que confiemos en que era ese. No subimos, había demasiada cola, pero de seguro las fotos que se toman desde ahí son impresionantes. Luego, creo, nos fuimos al Sénat francés, una construcción hermosa. Allí escuchamos a un par de venezolanas molestas porque Bolívar debería de tener un museo hermoso para todas sus cosas. Luego Pont des Arts, vino, y a casita que el metro cierra a las 2:00am.


Al día siguiente sí fuimos al Louvre y nos pasó algo súper curioso y voy a contar las dos coincidencias, así una de ellas sólo tenga que ver con Madrid. Aquí hay una estación de metro que se llama Eugenia de Montijo, demasiado parecido, como se darán cuenta, al nombre del recién fallecido poeta venezolano Eugenio Montejo. En el caso de los grandes escritores (y Eugenio lo fue) las coincidencias se reducen al máximo. Al entrar al Louvre vimos, Virgilio y yo, que había una exhibición de un pintor llamado Pierre Mignard, nombre demasiado parecido al "personaje" de Borges que quería escribir el Quijote llamado Pierre Menard (Pierre Menard, autor del Quijote en Ficciones). Los dos ejemplos en el mismo párrafo no son capricho ni nacionalismo. En los colígrafos de Montejo se deja colar "algo" de Ficciones, aunque todavía no estoy demasiado seguro de qué es. Había que ver la exposición, obviamente, pero luego vamos ello.

Virgilio nunca había entrado al Louvre, así que ambos fuimos descubriendo. Ella más que yo por su vasta y necesaria –para mí- sapiencia de muchas cosas. Así que, como siempre, me dirigió: sala de esculturas griegas clásicas, sala de los etruscos, sala de los italianos y luego Pierre Mignard. A reventar de fotos la Venus de Milo y otras esculturas. Había una que me llamó supremamente la atención (y dirán que soy un pegado), pero era un guerrero griego, montado sobre un escudo con una cicatriz en el muslo… sí, como la de House. Así que tendré que hacer las respectivas investigaciones. Vimos muchas cosas, Virgilio se quedó con los rostros de Botticelli, pero definitivamente estar al frente de la Mona Lisa es algo. A ver, ese cuadro está en todos los libros de la Taschen, así sean de Dalí o Picasso. De hecho yo trabajé en una librería por algún tiempo donde vendían un libro de Da Vinci de proporciones incargables donde podías verla con lupa. Pero no es lo mismo. En serio, es algo. Luego de tomarle fotos con mi cámara (de rollos, creo que esto no lo había dicho antes), con mi celular y con la cámara de Virgilio me quedé un rato mirándola... y es algo.

Pierre Mignard. Pintor francés que al parecer pintó varias de las cúpulas del Louvre. Mi primer atisbo fue el de atribuirle el estatus de "decorador" de las cúpulas que Borges imaginó en La biblioteca de Babel. Y es que ciertamente el Louvre puede parecer una infinidad de cúpulas y salas, algo laberíntico en las que la "cultura" y la "historia" mundial pueden parecer infinitas. Qué sé yo. Luego también nos dimos cuenta de que algunas de sus pinturas, las de Pierre, son algo infinitas. Otra tarea para investigar.

En la noche agarramos un barquito por el Sena. Lo tomamos como a las 9:00pm (que aquí es pleno día en esta época). Hacía un poco de frío. Estábamos armados con dos botellas de vino que no abrimos en el barquito. Creo que molesté un poco a los chinos que tenía al lado: los llené de babas. Desde las calles de París, París es hermosa, pero desde el Sena es alucinante. El río, como dijo Cortázar, es verde olivo. Comenzamos por la Cathédrale de Notre Dame, en la que por cierto también entré y es estupenda. Cuando llegamos a la Eiffel era de noche, estaba azul Europa, increíblemente hermosa. No tengo muchas palabras para describirlo. Casi no hablaba con Virgilio, todo era impresión; un poco de impotencia, abrumado, estupidizado.

El resto de la noche fue divertida porque vimos a unos tipos en patines en líneas y ponían unos vasitos en el piso y hacían figuras y brincaban palos y vainas súper arrechas. Vino, orillas del Sena, discusión muy intensa acerca de la política mundial. Casita, el metro cierra temprano.

El domingo fuimos a las tumbas: Cortázar, Sartre y Beuvoir y Vallejo. Debo reconocer que nos pasamos de intensos Virgilio y yo, pero teníamos que tener Rayuela, vino y leerla en la tumba de Cortázar, pero ya va. Primero a Sartre. A él no le debo absolutamente nada, estuvo bien, está con su mujer, chévere, a Vallejo.

Yo comencé a leer poesía seriamente (disciplina que he perdido con los años) con Vallejo por un regalo que me hizo mi hermana cuando tenía ella unos 13 años (siempre ha sido muy inteligente, la pobre). Era una selección de su poesía, muy buen libro que me robó un infame profesor de literatura del colegio. Luego me compré sus obras completas en Ayacucho y, nada, leí bastante a Vallejo en algún momento de mi tardía pre adolescencia (17, 18, por ahí). A él sí le agradecí: "Completamente. Además ¡Gracias!" Un palo para Vallejo, otro para nosotros, un poema de Montejo y a Cortázar. Allí sí estuvimos un buen rato leyendo, bebiendo y hablando. En eso llegaron una chica colombiana, una chica y dos chicos argentinos. Hablamos, bebimos otro poco, yo comencé a leer un diálogo entre Oliveira y Traveler, pero no me podía salir peor (si no hubieran estado esos argentinos allí sí me hubiera podido salir peor), así que decidí que la argentina (hermosa, por cierto ¿es posible que todas las argentinas sean hermosas por el acento?) debía leer el kilométrico diálogo. Ya luego de como veinte páginas le dije que si no quería no leyera más. Pero mientras lo hizo fue fenomenal. Rayuela está escrita en argentinés, así habría que leerla. Los chicos se fueron y yo no le pedí el número a la argentina. Virgilio leyó otro poema de Montejo, hermoso, y a comer.

Ese día quería comer algo totalmente francés y Virgilio me recomendó carne molida cruda. Me lo recomendó no porque ella la haya comido, sino porque es totalmente francés. Pues, debo decir que es carne molida cruda. Sin asar. Sin pegarle ni un yesquero: cru-da. Con condimento que jode, pero totalmente cruda. No estaba nada mal, con papitas y un vino malo.

Luego nos fuimos a la Eiffel, no la había visto sino desde el Sena. Para mal o para bien ese día era la manifestación en contra de las FARC justo allí, al frente de la Eiffel. La reventé en fotos de nuevo. Fue un poco cómico, porque creíamos que la cosa comenzaba a las seis. Que iba Manu Chao y que Juanes se presentaría de último: comenzó a las dos, a Manu Chao nunca lo invitaron y Juanes se presentó de primero. A mí qué cojones me importaba: ¡TENÍA LA EIFFEL AL LADO! Hubiera sido excelente escuchar a Manu Chao en vivo con la torre de fondo, pero así también estuvo muy bien ¡lo juro! Dormité un rato en un jardincillo, reventé a la Eiffel de fotos y luego vino en un bar gay cerca de casa de Virgilio. La que nos atendió (una chica, en serio) era una negra hermosa (¡en serio era una chica!). Tanto Virgilio como yo quedamos enamorados, pero nunca le dijimos nada. El metro cierra más temprano los domingos que los viernes y sábados, así que a la casa.

El lunes tuve que ir solo a la Basílica del Sagrado Corazón, "Fue en esta basílica donde se rodó una de las escenas más hermosas de la película: “la persecución amorosa, Amélie hace que su amado Nino busque el álbum de fotos que ha perdido."(1). Atrás está la calle de los pintores, donde hay muchos pintores... pintando. Cerca vivió Dalí, hay una exposición supuestamente de él, pero en realidad tenía pinta de todo menos de museo de Dalí. Para llegar tienes que subir cien millones de escalones.

Llamé a Virgilio para almorzar y salir corriendo al aeropuerto. Ella no me acompañó porque sale "cariñoso", nos despedimos en una estación de metro, y, contrario a lo que puedan imaginar, no es nada romántico porque los metros en París huelen a mierda. Fue emotivo, sí, porque no sé cuando la volveré a ver, pero que siempre estamos en contacto, así que no pasa nada.

Dos últimas citas:

"Oliveira se acordó de que en la mesa de luz había un paquete de Gauloises y unas zapatillas de abrigo. Tanteando se acercó a la cama. "Desde París cualquier mención de algo que esté más allá de Viena suena a literatura", decía Gregorovius, con la voz del que pide disculpas. Horacio encontró los cigarrillos, abrió la puerta de la mesa de luz para sacar las zapatillas. En la penumbra veía vagamente el perfil de Rocamadour boca arriba. Sin saber demasiado porqué le rozó la frente con un dedo."

y...

" Fumamos Gauloises, nos dejamos ir hacia el río, y frente a una de las cajas de latón de los libreros del Quai de Conti un recuerdo cualquiera o un silbido de algún estudiante nos trae a la boca un tema de Vivaldi y los dos nos ponemos a cantarlo con mucho sentimiento y entusiasmo, y Johnny dice que si tuviera su saxo se pasaría la noche tocando Vivaldi, cosa que yo encuentro exagerada."

...pues, Gauloises fue lo que fumé, rojo y azul porsia.

El viaje fue increíble, de verdad. Creo que volveré dentro de veinte años, aproximadamente, pero quisiera hacerlo ya mismo. Es una ciudad para vivir, para estar, para entrañarla, extrañarla, comentarla, saborearla, sudarla, caminarla, admirarla, adorarla. Cuando tengan chance vayan, vale la pena.

video

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-Bien.
-De más.
-Todo vuelve a equilibrarse.
-Hace falta más que un viaje a Paris para que todo se equilibre, pero ayuda bastante.
-Todo vuelve a equilibrarse.
-Jajajajajaja, vale, touché.
-Hay que ir a Japón.
-Y a China.
-No, a Japón.
-Sé más directo: tenemos que ir a Japón, y lo haremos.
-Pero primero emborrachémonos, olvidemos las mierdas y pensemos en París.
-Y en Japón.

¡Viszontlátásra!

8 comentarios:

Chari dijo...

Hola Luis..... eres una persona (muy particular), pero sin paréntesis puedo decir que eres UN PERSONAJE.... me encanta la manera que tienes de ver las cosas y con tus narraciones enganchas a cualquiera..... Hoy en particular dibujaste una carcajada en mi rostro y se me alborotó la admiración por ti.... por ser atrevido y lograr aventurarte en una expedición a otros lugares y costumbres que no son los de tus raices..... Hoy viajé a través de ti (fui a Paris) y me metí en una empresa de marketing (que es una locura garciosísima) y fue gracias a ti... Luis haces cosas que, personas como yo, no hacemos y tal vez nunca harémos por preferir "lo seguro" y nos quedamos con la cabeza llena de sueños e ilusiones, no somos atrevidos..... pero tú si y por eso te admiro mucho más..... Luis también TE AMO desenfrenadamente.... pero OJO tengo mis motivos..... y sé que tú también me amas con la misma intensidad...... no te asustes.... no soy psicópata... sólo te pondré mi nombre y el resto lo sabrás..... Tia Chari

oboed dijo...

¡Joder, tía! ¿de dónde sacaste la vena narrativa tú? Pues, nada, además de compositora, música, cantante, ahora también escritora... aaah, que tienes por ahí tus escritos bien escondidos. No te conocía esta faceta, pues, redactas muuuuy, pero que muy bien, sorprendido estoy, no porque no te creyera capaz, sino por creer conocerte, pero ahí vemos que nadie conoce a nadie.

Pues, demasiadas gracias, tía. No sabes lo bien que me hizo sentir leer todo eso que escribiste, por el sentimiento expresado, y por lo bien expresado. De verdad ¡GRACIAS! Y claro que TE AMO eso no se menciona, si quiera. Un abrazo muy fuerte y espero verte por aquí más a menudo. Veo que tu nick es un link... voy a darle click a ver qué me espera. ¡Te amo! ¡y te extraño muchísimo!

Besos.

Chari dijo...

ja ja ja ja..... creo que no vas a conseguir nada en mi link, porque como te dije antes..... no soy tan atrevida.... y a estas alturas de mi vida no soy muy dada a ser "pública", prefiero el anonimato, osea "lo seguro".... ja ja ja, pero de igual forma ya encontré la forma de comunicarme contigo... y mira que he buscado la manera de hacerlo, hasta te escribí a tu correo y no recibí respuesta de tu parte.... pero ya eso es tiempo pasado.... ahora estamos aquí hablando y es lo más fantástico que me ha pasado hoy.... así que mi amorcito, cuenta con mi presencia en este espacio, porque yo SOY TU FANS.... Te amo mucho.... Besos

oboed dijo...

Jejejeje. Bueno, ciertamente no conseguí nada, pero detrás de ese "nada" hay un viaje de páginas.

A ver... las direcciones e-mail, en principio, no imponen una responsabilidad. Uno responde ahí en la medida que pueda (y quiera). Pues, yo nunca quiero responder mails, me da mucho fastidio, perdoncito. Pero ya por aquí es otra cosa. Por ejemplo, hay un lector, Fender Stratokaster, que es muy fiel y escribe súper bien (tanto en su blog como aquí), y coño, lo menos que uno puede hacer es responderle. No te comparo, tía, es lógico, pero si me escribe una persona a la que tanto amo y que tanto me ama, pues, hay que responderle y ¡lo más pronto posible! ¡Así que te amo un mundo! y nada, sigue pendiente de estos lares.

¡Un beso!

Anónimo dijo...

En este caso, por misteriosos motivos del destino, fue Dante quien acompañó a Virgilio a la puerta del infierno, mientras que Virgilio lo guíaba por las calles de París.
Me encantó tu reseña, Luisito, y me pregunto si en algo tiene que ver esa idea de ir a China con nuestra calurosa discusión sobre el Dalai Lama, jejejeje.

Un beso!
Virgilio.

oboed dijo...

Mira, Virgilio, como respondía Sánchez Lecuna a la pregunta de una listilla, que si Dante tenía en mente todo lo que el profe nos explicaba: "Quizá no, pero no importa, porque lo que no lo pensara lo tenía en el subconsciente." Así que puede que por ahí vayan los palos.

¡Un abrazo, Virgilio! jejeje... Intenta sacar cuentas y conectarte cuando yo ¿vale? Adéu;)

Anónimo dijo...

Hermano te felicito. No solo por tu reseña acerca de Francia(la cual no es ni mas ni menos que la mejor reseña que he podido leer). A pesar que no he leido muchas reseñas acerca Francia u otras partes del mundo puedo sentir tu pasion por la escritura. Se que todos pueden escribir pero no todos pueden hacer arte por el medio de la escritura, como tu. No solo te aprecio por tus escrituras, sino por el valor que tienes, no solo el valor de ir a Francia y recorrer la mayoria de sus bellezas y por el valor que tienes para escribir con tanta facilidad que no te importa que alguien te diga lo contrario o te diga que no les guste(jejeje...pues te conozco y reconozco que no eres ese tipo de personas), el valor de aventurarse en un lugar que no conoces y que no te has familiarizado y lo mas importante para mi, el valor de decir lo que piensas con facilidad(como bien me conoces yo no tengo tanta facilidad). Esa reseña de Paris me llego a lo mas profundo de mi corazon (y no es por sonar gay o algo pero es verdad), no hay palabras para describirlo. Eres una persona que la mayoria de mi vida he tomado como ejemplo para el futuro. Se que algun dia vas a ser un gran escritor, y que algun dia te vas a poder medir con Fender Stratokaster. en esos dias en Paris me di cuenta que realisaste algo que no muchos de nosotros podrian lograr por el miedo de lo que nos pueda pasar en ese lugar que no conocemos y tu ves las cosas con otro punto de vista. Un punto de vista positivo con llenos de expectativas para el futuro y esa es otra razon por la cual te respeto y te valoro tanto.

Con mucho aprecio,
Tu hermano.

oboed dijo...

Joder, hermano... a ver. Lo primero que noté en tu respuesta es que SÍ sabes expresar lo que piensas, al menos escribiéndolo lo haces excelente, así que si sigues intentándolo te aseguro que te va a ir muy bien. Lo segundo es que me agrada mucho que te haya llegado a tu corazón, eso me impone la meta de -no sólo seguir escribiendo- sino a intentar hacerlo mejor cada día.

Una de las cosas por las que yo he podido realizar varios de mis sueños (apartando el continuo y consentido patrocinio de mis padres) es porque he intentado sobreponerme al miedo, porque el miedo siempre existirá, para mí lo importante es calmarlo lo más que se pueda y echar pa'lante.

No sabes lo sublime, lo maravilloso que ha sido leer tus palabras acerca de un escrito mío por dos razones: porque te gustó, te llegó y porque te expresaste muy bien, mucho mejor de lo que yo pudiera imaginarme, no es por subestimar tus capacidades, simplemente, a mi modo de ver, estás adelantado a tu edad.

Yo también te respeto, te valoro y te admiro un montón, y gracias por el comentario, men. ¡Un abrazo enorme!

Tu hermano.