lunes, 28 de julio de 2008

Abran Rayuela...

...en la primera página. Lean el primer párrafo, el que comienza: "¿Encontraría a la Maga?" Léanlo completo. Si no tienen Rayuela la buscan en google o también pinchen aquí.
Este es el arco...

Yo, el fotógrafo, voy caminando por la rue de Saine, ese arco da a la Quai de Conti y al salir se ve perfectamente el Pont des Arts a mano derecha, donde estaba esta Maga...



Que no es la que yo estaba buscando, pero me servía casi igual, sólo que a esta Maga no la podía tomar por la cintura etc.

-------------------

-¡Cabrón!

-Lo siento, viejo...

-¡Cabrón!

-¿Otro shot?

-¡Cabrón!

¡Ah nyuhng hee ga say yo!

La magia del curro nuevo

Como les adelanté, pues, estoy, como dicen aquí, currando. Creo que no dije cómo: tengo que caminar de bar en bar, de tintorería en tintorería y/o de panadería en panadería, ofreciéndoles que se cambien de la compañía eléctrica que les suministra elctricidad a otra "cuyo nombre no voy a mencionar... ahora." Es una real ladilla por razones obvias, pero es un trabajo. Y dije que era el trabajo perfecto porque pagan por contrato: contrato firmado, contrato pagado. Aquí es donde entramos en el asunto de la entrada.


Todas las tardes, a eso de las cuatro y media, nos reunimos todos con el gerente de la oficina. Un chamo de veintiséis años que gana lo que gana mi papá que tiene toda su vida haciéndose un currículo. Pero no es el punto. La cosa es que nos reunimos con él para comenzar a lanzar gritos de guerra. El primero es las buenas tardes. Parecemos carajitos de campamento. Él grita a todo pulmón: "¡¡Bueeeenas tardes!!" y nosotros tenemos que responder con el mismo tono: "¡¡Bueeeenas tardes!!" Si él dice sólo "¡¡Bueenas tardes!!" entonces nosotros debemos responder sólo: "Bueenas tardes!!" Y la diferencias de es es significativa, todavía no sé por qué, pero lo es. Del palo que generalmente el último buenas tardes es con una e rapidita pero acentuadísima. Luego nos pregunta cómo nos sentimos hoy y nosotros, cual chamitos de campamento de Lagovén, tenemos que pegar un brinquito, aplaudir y luego gritar a todo pulmón de nuevo: "¡¡Deee puta madre pa'rriba!! !!Deee puta madre pa'rriba!! ¡¡Deee puta madre pa'rriba" y terminamos con esta perla: "Eeeeeh ¡¡Jules!!" Ese Jules es la clave de todo el griterío que armamos todas las santas, calurosas y sofocantes tardes madridenses de lunes a viernes. Ahí nos calmamos un poco y el jefe de la manada comienza a hablar: "Bueno, chicos, tengo varios anuncios que hacerles. Primero es que... ¡¡Tenemos a una persona!!" y ahí vamos todos a responder de nuevo: "¡¡Tenemos a una persona!!" y va el jefe: "¿!Qué tenemos!?" y ahí vamos nosotros: "¡¡Una persona!!" El jefe: "¡¡Un Jules muy fuerte a menganita que hizo una campana!!" Y los autómatas de nosotros: "¡¡Jules para menganita!! ¡¡Jules para menganita!! ¡¡Jules para menganita!! Eeeeeh, ¡¡Jules!!" Entonces menganita o zutanito pasa al frente a responder las pícaras preguntas del jefe. Después el jefe pasa a darnos un ejemplo de alguna regla: "Tú, fulanito, ¿quién tiene las medias blancas?" Y va fulanito levantando pantalón por pantalón a verificar quién tiene las medias blancas, que pa más colmo, era yo el único, cosa que me hizo sentir super raro. El ejemplo explicaba la ley de probabilidades, en un salón de quince personas al menos una tendría las medias blancas. Eso es para que caminemos más, pero ya voy para allá. Por cierto, una campana significa firmar tres contratos el mismo día. Luego viene lo obvio. Al final todas las manos al frente y terminamos con un Jules muy fuerte.

Y dije que el Jules era una palabra clave. Los entendidos en la materia sabrán que Jules (o Julios) en el Sistema Internacional de Unidades (SI) es la unidad de energía expresada en newton por metro. Ya sus suspicaces mentes harán la relación. Qué ingeniosos estos tipos del marketing ¿no? Pero eso no es todo. Tienen una pizarra con un viaje de formas de ser (así mismo, formas de ser, la forma de ser se aprende, en el mundo del marketing, en una pizarra), del palo: "sé amable", "tienes que tener ánimos", "crécete ante las adversidades", vamos, un resumen de un libro de autoayuda. En otra pizarra unas reglas -que ahora sí son más lógicas para poner en una pizarra- para vender mejor.



Les he contado a modo de medio cachondeo lo que hacemos todas las tardes. Pero no les he contado lo que hace en mí todos los gritos campamentescos. Es que con razón uno jodía tanto en esos campamentos. Te llenan de Jules todas las mañanas y luego estás como drogado todo el día, súper activo, queriendo hacer mil vainas. Pues pasa igual, mis panas. Uno sale de esa oficina creyendo que le puede vender una computadora a bill gates, esos gritos te llegan a un lugar de tu subconciente y te animan. Yo que soy un tipo caliguebúo, más de estar sentado escribiendo mariqueras que de estar caminando Madrid a 38oC bajo sombra y a mil por hora (hasta que se irrita el descomedor), pues, lo hago. Luego entro a un bar con una sonrisota que no me la cree ni el cajero del banco: "Hola, buenas tardes ¿se encuentra el propietario del bar?" Cuando la respuesta es el huraño y desconfiado "Soy yo" comienza el mareo: "Hola qué tal, venimos de la empresa tal ¿la conoce?" Ese la conoce es mágico, aquí hay un montón de mariqueritas mágicas, porque ya el tipo dice sí y el siempre es mágico. "Pues sabrá que para el mes que viene subirán las tarifas de todas las empresas eléctricas (mentira, ya subieron. Sacamiento de catálogo, puesta en mano al cliente, mágico otra vez) cójalo que no muerde. Pues, si se cambia con nosotros, le ofrecemos una tarifa más económica que las de la competencia más un seis por ciento de descuento sobre esa tarifa, no cobramos algunas cosas que las demás compañías sí cobran y lo mejor, no le aplicamos la subida de los precios." Y aquí viene la magia final, impelable, porque si no lo dices te botan pa la chet: "Fenomenal, a que sí" traducido al venezolanés es "Está buenísimo ¿no?" No sé muy bien cómo, pero esas cosas van funcionando. Claro que de diez veces, funciona una (ley de probabilidades, quinta de la pizarrita lógica), pero funciona, entre otras cosas, porque lo haces bien. Dices las palabras mágicas en los momentos indicados, sonríes cuando es, tienes la actitud, etc., etc. Yo flipo.

Ahora, como esta vaina es pública y a mí no se me ocurrió mejor idea que publicar mi nombre sin el menor miramiento, pues, diré otras verdades.

Los primeros días yo no chocaba la mano con nadie (porque en la oficina el saludo es chocando la mano, con la mayor euforia posible sin entrar en lo ridículo), les daba la mano como una persona normal, no gritaba nada, aunque los gritos no son difíciles de aprender, no brincaba, me cruzaba de brazos y siempre me ponía detrás de alguien para que ni me vieran. Pero poco a poco voy integrándome a la manada, cada vez estoy más efusivo, más participativo, más activo y más dinámico, vamos, que en un año trabajando para estos tipos me contratarían en cualquier empresa (porque todas piden a una persona con esas palabras... y diez años de experiencia, así que quizá no me agarren). La vaina es que funciona. Yo que creía conocer la mente del ser humano y me ufanaba por mis deducciones psicológicas generalizadas de la gente, que decía grandísimas verdades acerca del ser humano y creía no equivocarme, pues, me he dado cuenta de que no tengo ni puta idea de por qué todo eso funciona. Todo, desde los gritos de guerra hasta la sonrisa falsa de presentación a un cliente. Y no funciona nada más para el curro, funciona también para la vida común, ahora espero que cuando me le acerque a una tipa en una discoteca borracho y le diga con mi sonrisa más falsa: "Hola, qué tal... yo soy Luis Borges y quiero conocerte" (para decir lo menos), y comience a hacerle un pitch de mí mismo, la tipa caiga cual bartender, y me firme el contrato.

PD: si algún jefe de algunas de las oficinas lee esto, el que dice arriba que escribió esto, pues, no fue, fue otro que se hace pasar por mí, en serio necesito el trabajo y estoy ¡SÚPER MOTIVADO!

---------------

-Jajajajajajajajajajajajaja
-¿De qué te ríes?
-Jajajajajajajajajajajajaja
-¿Qué? ¡Es en serio! Marico ¡trabajar en marketing puede cambiar los preceptos fundamentales de una persona!
-Jajajajaja, puede ser, viejo... todo te va cambiando, todo te va haciendo.
-Ya, eso lo sé, pero ¿y si me convierto en un empresario?
-Jajajajajajajajajajajajaja
-Marico, en serio me da un pelo de miedo... el primer mes que haga más de mil euros voy a querer tener mi oficina propia, y el jefe siempre nos dice que quiere que nosotros tengamos una oficina propia, eso me dan expectativas que nunca pensé que tendría.
-Jajajajaja, pues, ciertamente puedes hacerte un empresario, sin tiempo para escribir, con una carrera y un máster equivocados y malgastados, y una vida burda de culebrera.
-No digas eso, marico, que en serio me da miedo. Yo soy fuerte, no sucumbiré a las ansias de ganar dinero por ganarlo.
-¿Quién sabe? Quizá cuando seas un viejo retirado con millones en tu cuenta puedas comenzar a escribir -terminó Luis con una sonrisota expectante en su boca de gay-
-¡Cállate, coño!
-Jajajajajajajajajajajajaja
-¡Pásame un shot de tequila, nojoda!
-¡Dee puta madre pa'rriba! ¡Dee puta madre pa'rriba! ¡Dee puta madre parriba! Eeeeh... ¡Jules! Jajajajajajajajajaja
-Cabrón.


¡Slán!

martes, 22 de julio de 2008

Paris según yo


París es una ciudad un poco increíble. Todo lo que van a leer a continuación es una (mala) aproximación a lo que querría decir que a su vez es una (mala) aproximación a lo que percibí de París que a su vez es una (pésima) aproximación de lo que la ciudad realmente es.

Aunque no bajé a los infiernos (a menos que las nocturnas, bohemias y rocheleras orillas del Sena lo sean) mi Virgilio fue simplemente insustituible.

Una primera noche de vinos, que entre dos licenciados en Letras no puede pasar sin hablar de los grandes problemas de la humanidad, del espíritu y de la literatura. Al día siguiente comenzó el espelucamiento. Rayuela es un libro que siempre hay que llevar debajo del brazo porsia. Así que al salir de Madrid, pues, pum, pa abajo del brazo. El viernes Virgilio tenía clases y me fui al Louvre con un mapa y mi muy, muy precario francés. A reventar de fotos a la pirámide de Ming Pei y pensando que no hay ángulo, iluminación ni forma de tomar una foto que sea original en esa pirámide. Es un poco frustrante. El Louvre es enorme, de hecho si uno ve todas las obras al menos un minuto se tardaría 4 meses en recorrer todo el museo. Ahí me senté en un jardincito (que no eran los Jardin des Tuileries), me despegué a Rayuela de debajo del brazo y comencé a leer el primer capítulo:

"¿Encontraría a la maga? Tantas veces me había bastado asomarme, viniendo por la rue de Seine, al arco que da al Quai de Conti, y apenas la luz de ceniza y olivo que flota sobre el río me dejaba distinguir las formas, ya su silueta delgada se inscribía en el Pont des Arts, a veces andando de un lado a otro, a veces detenida en el pretil de hierro, inclinada sobre el agua. Y era tan natural cruzar la calle, subir los peldaños del puente, entrar en su delgada cintura y acercarme a la Maga que sonreía sin sorpresa, convencida como yo de que un encuentro casual era lo menos casual en nuestras vidas, y que la gente que se da citas precisas es la misma que necesita papel rayado para escribirse o que aprieta desde abajo el tubo de dentífrico."


Agarré el mapa, busqué el Pont des Arts, luego la rue de Saine... llegué a la susodicha calle y comencé a caminar hacia la Quai de Conti con el mapa en la mano. Se me volvieron a espelucar los pelos cuando al subir la cabeza vi el arco, un pequeño arco que da a la Quai de Conti. Tomé fotos. Luego pasé el arco y de inmediato puedes divisar el Pont des Arts. Espelucamiento de nuevo. Crucé la calle, comencé a subir los peldaños y no estaba... está, como es sabido, en Caracas. Con Gregorovius. Pero había una Maga distinta. Ésta estaba sentada sola, fumándose un cigarro, escuchando música, pasando el tiempo (como que no era tan distinta… al menos a la que vive todavía en mi mente). Ya dije que mi francés es demasiado precario, así que preferí simplemente tomarle una foto y seguir. Fui al Boulevard de Sebastopol sólo porque en Rayuela sale que posiblemente la Maga estuviera allí comiendo una salchicha caliente. Pero, ya lo dije, es sabido que está en Caracas con Ossip. Así que me conformé con una jarrita de vino malo en algún restaurantillo mientras Virgilio me llamaba. Y me llamó.


Desde este restaurantillo se veía el Pompidou, un museo de arte moderno que rompe totalmente los esquemas arquitectónicos de la ciudad. A Virgilio eso le parecía bien, a mí no, discutible. Virgilio tardó un montón en llegar, comimos y nos fuimos a los Champs Elysees y al Arco del Triunfo. En mi gran ignorancia (que se hace mayor en cada viaje y lugares que conozco, por ejemplo yo no sabía que Miguel de Unamuno había vivido y muerto en Salamanca) yo creí que los Champs Elysees eran unas construcciones cojonudísimas. Pues no, es una avenida cojonudísima. Como decir la Av. Bolívar. En serio si la Av. Bolívar estuviera mejor cuidada no tendría demasiado que envidiarle. Creo que Virgilio, cuando le dije lo de las construcciones, hizo lo imposible por no insultarme. En todo caso llegamos al Arco del Triunfo, donde lo primero que hice fue reventarlo a fotos, y lo segundo fue buscar a Francisco de Miranda: dice nada más Miranda. No busqué si había otro Miranda, así que confiemos en que era ese. No subimos, había demasiada cola, pero de seguro las fotos que se toman desde ahí son impresionantes. Luego, creo, nos fuimos al Sénat francés, una construcción hermosa. Allí escuchamos a un par de venezolanas molestas porque Bolívar debería de tener un museo hermoso para todas sus cosas. Luego Pont des Arts, vino, y a casita que el metro cierra a las 2:00am.


Al día siguiente sí fuimos al Louvre y nos pasó algo súper curioso y voy a contar las dos coincidencias, así una de ellas sólo tenga que ver con Madrid. Aquí hay una estación de metro que se llama Eugenia de Montijo, demasiado parecido, como se darán cuenta, al nombre del recién fallecido poeta venezolano Eugenio Montejo. En el caso de los grandes escritores (y Eugenio lo fue) las coincidencias se reducen al máximo. Al entrar al Louvre vimos, Virgilio y yo, que había una exhibición de un pintor llamado Pierre Mignard, nombre demasiado parecido al "personaje" de Borges que quería escribir el Quijote llamado Pierre Menard (Pierre Menard, autor del Quijote en Ficciones). Los dos ejemplos en el mismo párrafo no son capricho ni nacionalismo. En los colígrafos de Montejo se deja colar "algo" de Ficciones, aunque todavía no estoy demasiado seguro de qué es. Había que ver la exposición, obviamente, pero luego vamos ello.

Virgilio nunca había entrado al Louvre, así que ambos fuimos descubriendo. Ella más que yo por su vasta y necesaria –para mí- sapiencia de muchas cosas. Así que, como siempre, me dirigió: sala de esculturas griegas clásicas, sala de los etruscos, sala de los italianos y luego Pierre Mignard. A reventar de fotos la Venus de Milo y otras esculturas. Había una que me llamó supremamente la atención (y dirán que soy un pegado), pero era un guerrero griego, montado sobre un escudo con una cicatriz en el muslo… sí, como la de House. Así que tendré que hacer las respectivas investigaciones. Vimos muchas cosas, Virgilio se quedó con los rostros de Botticelli, pero definitivamente estar al frente de la Mona Lisa es algo. A ver, ese cuadro está en todos los libros de la Taschen, así sean de Dalí o Picasso. De hecho yo trabajé en una librería por algún tiempo donde vendían un libro de Da Vinci de proporciones incargables donde podías verla con lupa. Pero no es lo mismo. En serio, es algo. Luego de tomarle fotos con mi cámara (de rollos, creo que esto no lo había dicho antes), con mi celular y con la cámara de Virgilio me quedé un rato mirándola... y es algo.

Pierre Mignard. Pintor francés que al parecer pintó varias de las cúpulas del Louvre. Mi primer atisbo fue el de atribuirle el estatus de "decorador" de las cúpulas que Borges imaginó en La biblioteca de Babel. Y es que ciertamente el Louvre puede parecer una infinidad de cúpulas y salas, algo laberíntico en las que la "cultura" y la "historia" mundial pueden parecer infinitas. Qué sé yo. Luego también nos dimos cuenta de que algunas de sus pinturas, las de Pierre, son algo infinitas. Otra tarea para investigar.

En la noche agarramos un barquito por el Sena. Lo tomamos como a las 9:00pm (que aquí es pleno día en esta época). Hacía un poco de frío. Estábamos armados con dos botellas de vino que no abrimos en el barquito. Creo que molesté un poco a los chinos que tenía al lado: los llené de babas. Desde las calles de París, París es hermosa, pero desde el Sena es alucinante. El río, como dijo Cortázar, es verde olivo. Comenzamos por la Cathédrale de Notre Dame, en la que por cierto también entré y es estupenda. Cuando llegamos a la Eiffel era de noche, estaba azul Europa, increíblemente hermosa. No tengo muchas palabras para describirlo. Casi no hablaba con Virgilio, todo era impresión; un poco de impotencia, abrumado, estupidizado.

El resto de la noche fue divertida porque vimos a unos tipos en patines en líneas y ponían unos vasitos en el piso y hacían figuras y brincaban palos y vainas súper arrechas. Vino, orillas del Sena, discusión muy intensa acerca de la política mundial. Casita, el metro cierra temprano.

El domingo fuimos a las tumbas: Cortázar, Sartre y Beuvoir y Vallejo. Debo reconocer que nos pasamos de intensos Virgilio y yo, pero teníamos que tener Rayuela, vino y leerla en la tumba de Cortázar, pero ya va. Primero a Sartre. A él no le debo absolutamente nada, estuvo bien, está con su mujer, chévere, a Vallejo.

Yo comencé a leer poesía seriamente (disciplina que he perdido con los años) con Vallejo por un regalo que me hizo mi hermana cuando tenía ella unos 13 años (siempre ha sido muy inteligente, la pobre). Era una selección de su poesía, muy buen libro que me robó un infame profesor de literatura del colegio. Luego me compré sus obras completas en Ayacucho y, nada, leí bastante a Vallejo en algún momento de mi tardía pre adolescencia (17, 18, por ahí). A él sí le agradecí: "Completamente. Además ¡Gracias!" Un palo para Vallejo, otro para nosotros, un poema de Montejo y a Cortázar. Allí sí estuvimos un buen rato leyendo, bebiendo y hablando. En eso llegaron una chica colombiana, una chica y dos chicos argentinos. Hablamos, bebimos otro poco, yo comencé a leer un diálogo entre Oliveira y Traveler, pero no me podía salir peor (si no hubieran estado esos argentinos allí sí me hubiera podido salir peor), así que decidí que la argentina (hermosa, por cierto ¿es posible que todas las argentinas sean hermosas por el acento?) debía leer el kilométrico diálogo. Ya luego de como veinte páginas le dije que si no quería no leyera más. Pero mientras lo hizo fue fenomenal. Rayuela está escrita en argentinés, así habría que leerla. Los chicos se fueron y yo no le pedí el número a la argentina. Virgilio leyó otro poema de Montejo, hermoso, y a comer.

Ese día quería comer algo totalmente francés y Virgilio me recomendó carne molida cruda. Me lo recomendó no porque ella la haya comido, sino porque es totalmente francés. Pues, debo decir que es carne molida cruda. Sin asar. Sin pegarle ni un yesquero: cru-da. Con condimento que jode, pero totalmente cruda. No estaba nada mal, con papitas y un vino malo.

Luego nos fuimos a la Eiffel, no la había visto sino desde el Sena. Para mal o para bien ese día era la manifestación en contra de las FARC justo allí, al frente de la Eiffel. La reventé en fotos de nuevo. Fue un poco cómico, porque creíamos que la cosa comenzaba a las seis. Que iba Manu Chao y que Juanes se presentaría de último: comenzó a las dos, a Manu Chao nunca lo invitaron y Juanes se presentó de primero. A mí qué cojones me importaba: ¡TENÍA LA EIFFEL AL LADO! Hubiera sido excelente escuchar a Manu Chao en vivo con la torre de fondo, pero así también estuvo muy bien ¡lo juro! Dormité un rato en un jardincillo, reventé a la Eiffel de fotos y luego vino en un bar gay cerca de casa de Virgilio. La que nos atendió (una chica, en serio) era una negra hermosa (¡en serio era una chica!). Tanto Virgilio como yo quedamos enamorados, pero nunca le dijimos nada. El metro cierra más temprano los domingos que los viernes y sábados, así que a la casa.

El lunes tuve que ir solo a la Basílica del Sagrado Corazón, "Fue en esta basílica donde se rodó una de las escenas más hermosas de la película: “la persecución amorosa, Amélie hace que su amado Nino busque el álbum de fotos que ha perdido."(1). Atrás está la calle de los pintores, donde hay muchos pintores... pintando. Cerca vivió Dalí, hay una exposición supuestamente de él, pero en realidad tenía pinta de todo menos de museo de Dalí. Para llegar tienes que subir cien millones de escalones.

Llamé a Virgilio para almorzar y salir corriendo al aeropuerto. Ella no me acompañó porque sale "cariñoso", nos despedimos en una estación de metro, y, contrario a lo que puedan imaginar, no es nada romántico porque los metros en París huelen a mierda. Fue emotivo, sí, porque no sé cuando la volveré a ver, pero que siempre estamos en contacto, así que no pasa nada.

Dos últimas citas:

"Oliveira se acordó de que en la mesa de luz había un paquete de Gauloises y unas zapatillas de abrigo. Tanteando se acercó a la cama. "Desde París cualquier mención de algo que esté más allá de Viena suena a literatura", decía Gregorovius, con la voz del que pide disculpas. Horacio encontró los cigarrillos, abrió la puerta de la mesa de luz para sacar las zapatillas. En la penumbra veía vagamente el perfil de Rocamadour boca arriba. Sin saber demasiado porqué le rozó la frente con un dedo."

y...

" Fumamos Gauloises, nos dejamos ir hacia el río, y frente a una de las cajas de latón de los libreros del Quai de Conti un recuerdo cualquiera o un silbido de algún estudiante nos trae a la boca un tema de Vivaldi y los dos nos ponemos a cantarlo con mucho sentimiento y entusiasmo, y Johnny dice que si tuviera su saxo se pasaría la noche tocando Vivaldi, cosa que yo encuentro exagerada."

...pues, Gauloises fue lo que fumé, rojo y azul porsia.

El viaje fue increíble, de verdad. Creo que volveré dentro de veinte años, aproximadamente, pero quisiera hacerlo ya mismo. Es una ciudad para vivir, para estar, para entrañarla, extrañarla, comentarla, saborearla, sudarla, caminarla, admirarla, adorarla. Cuando tengan chance vayan, vale la pena.



--------------------

-Bien.
-De más.
-Todo vuelve a equilibrarse.
-Hace falta más que un viaje a Paris para que todo se equilibre, pero ayuda bastante.
-Todo vuelve a equilibrarse.
-Jajajajajaja, vale, touché.
-Hay que ir a Japón.
-Y a China.
-No, a Japón.
-Sé más directo: tenemos que ir a Japón, y lo haremos.
-Pero primero emborrachémonos, olvidemos las mierdas y pensemos en París.
-Y en Japón.

¡Viszontlátásra!

miércoles, 16 de julio de 2008

Hoy conseguí un trabajo


He estado aproximadamente una semana y media buscando trabajo aquí en España. He ido a más o menos unas 10 entrevistas y casi todas han sido para vendedor de puerta a puerta. Es un trabajo espantoso, pero totalmente justo: te pagan lo que trabajas. Si vendes un producto en un día te pagan muy razonablemente. Si vendes dos, pues doblemente razonable. Y así. A fin de mes te dan tu vaina que te da para pagar una habitación en una zona normal y para pagar los gastos. Eso sí, debiste de haber trabajado lo necesario para ello. Haber trabajado menos implica el riesgo de perder el empleo o no poder pagar las cuentas, y haber trabajado de más implica darte más lujos. ¿No es el trabajo perfecto? Lo digo a nivel ideológico y pragmático.

No quisiera seguir polemizando con el/los tema/s anterior/es, que no sea en los comentarios, pero en Venezuela esto o no se ve o yo no lo vi, más allá de anwan y herbalife, en los que tengo entendido que hay que trabajar mucho más para ganar dignamente. Y, aunque no quiero ni me guste justificarme, es una de las razones por las cuales yo quisiera quedarme aquí un buen tiempo: las cosas funcionan, y es bastante menos engorroso vivir en un lugar en donde las cosas funcionen que en uno donde no. Se podrá decir que en lo fácil no hay verdadera recompensa, pero es que nunca usé la palabra "fácil" para describir la forma de vida aquí. No es fácil patear calle para vender un producto. Pero si lo haces te pagan, que es lo mínimo que se puede esperar. Se podrá decir también que algún amigo o conocido ha hecho dinero o, al menos, ha vivido dignamente con un trabajo escoñetante en Caracas. Lo de siempre: son casos que en su gran mayoría son por golpes de suerte y en los demás, ventajas. Pocos son los que de verdad (hoy) trabajan como burros y ganan lo que merecen, quizá hace diez, pero no hoy. También se dirá que estando afuera no se puede luchar por el país, y es quizá lo más refutable. En todo caso eso se lo pueden decir a Vizquel, Dudamel, Arango o Montejo. Personas que han pasado momentos de sus vidas fuera del país y aun así los sentimos "nuestros", lo que unifica a una nación, cosa totalmente necesaria en Venezuela. Eso sin contar con las luchas políticas, que, aunque fuera del país, se van librando, inclusive, individualmente.



En mi familia ha habido varios integrantes que han vivido en Caracas, luego se van al interior y siempre dicen lo mismo: a Caracas no vuelvo. Más o menos lo mismo (no sin un resquemor inquietante y doloroso) me ha pasado a mí. Claro que pienso volver a Venezuela. Es imposible no pensar en mi país como el lugar en donde más a gusto me siento. Pero también es imposible pensar en él como un lugar "vivible". Una contradicción total, es cierto. Un sentimiento algo indescriptible, pero les aseguro que es así. En este momento carezco de las herramientas necesarias (de nuevo) para racionalizarlo, quizá por eso voy escribiendo trazos, pinceladas que ojalá y en un futuro pueda completar.


Un limbo, una especie de umbral, así se está cuando se opta por la migración. La mente, el sentimeinto y los recuerdos en el país natal (y estoy seguro de que esto no es mío, pero no recuerdo de quién) y la realidad, el día a día, el instinto de supervivencia lejos. Lo metafísico y lo corpóreo, la derecha y la izquierda, la levedad y lo terrenal separados por un océano. Es desequilibrante totalmente. Y aunque el fin nunca puede ser el equilibrio, al menos sí, absurdamente (con conciencia implicada, obvio), se busca.


------------

-¿Qué te pasa?
-Estoy depre, viejo...
-¿Qué tiene que ver?
-A ver, te explico: estoy depre, en consecuencia no quiero pasar mucho rato sin hacer algo que me distraiga la mente, me gusta la revista Letras Libres y la estoy leyendo, además me terminé en estos días, y al fin, el Mito de Sísifo, y estaba buscando trabajo. Mientras iba en metro de un lugar a otro lo único que hacía era leer y leer, y mira que aquí en Madrid te puedes tardar una hora metido en el puto metro.
-Por eso estás escribiendo con esa puta prosa tan marica y esas ideas tan liberales.
-Pues... será, viejo.
-Está bien, pero recuerda que eres de izquierdas.
-Es que ya no lo tengo tan seguro.
-Y tú quieres que yo mande a un par de tíos pa que te den un par de balazos ¿verdad?
-¿Y no puedo tener mi propia puta ideología y dejar a las derechas y las izquierdas a un lado como dice Hal?
-Yo no lo voy a hacer... si a ti te da la gana...
-Mmmm... viejo, recomiéndame una revista de izquierdas que sea tan o más buena que Letras Libres, es que es la hostia. Y El Libertario es bueno, pero es pura política, esta es literatura, cine, política, arte ¡coño, todo!
-Lee más ficción, déjate de mariqueras... ¡te estás alienando, Luis!
-No me estoy alienando nada ¿sabes por que?
-¿Por qué?-
Porque quiero otra puta birra... fría...
-Vale... cuando estés borracho te doy.

¡'we sont laa taash ra!

martes, 15 de julio de 2008

Discutamos

En la revista Letras Libres número 96 de 2006, leo lo siguiente:"Es una decisión que coincide con la experiencia que Paz había tenido en España, y sobre todo, con una evolución interior que lo conduce hasta la convicción de que la literatura se debe a la individualidad, a la preeminencia de lo humano sobre la religiosidad secular de las ideologías; más a Baudelaire y a San Juan de la Cruz que a Gorki o a Sartre."1 Más adelante continúa Guillermo Sheridan: "Paz y sus amigos se acercan a la convicción de que un escritor no aspira a ser un maestro de las masas, sino un "blasfemo aislado", que no grita en la plaza pública, sino escribe en el silencio de su habitación, que no se empeña en educar al pueblo, ni a concientizarlo, sino a ser fiel a sí mismo, a tener el derecho a dudar y hasta a equivocarse, pero "desde su soledad, desde su cuarto", hecho preferible a repetir "la verdad del partido o de la iglesia."2 Veintiuno venezolana, Letras Libres México y España. Dos revistas definitivamente hermanas, hijas también de Vuelta, la que fuera editada por Octavio Paz. Lastimosamente Veintiuno no sale más, a pesar de la gran publicidad que se le hizo en su momento. Como sea, en el número 17 de la venezolana, Colette Capriles, en Física de los poderes, nos comenta: "En realidad Carl Schmitt es como el precursor de la rebelión ante lo políticamente correcto, y ante esa tiranía del bienpensante que recompone el universo semántico de la vida política para extirparle el conflicto, neutralizando la carga histórica de las diferencias. Que no se pueda hablar de raza, clase, sexo, autoridad, normalidad, violencia, orden, religión, pero que sin embargo se reivindique la diversidad y las minorías, es la clase de hipocresía puritana que rodea la isla del liberalismo, diría Schmitt si tuviera que pronunciarse sobre estas paradojas contemporáneas. Pero es que, en efecto, el desarrollo de ese lenguaje de lo políticamente correcto, que sirve para convertir lo nombrable en innombrable, negando a la vejez para transformar a sus portadores en "adultos mayores", o convirtiendo a niños malcriados en víctimas de "déficit de atención", o metamorfoseando la pobreza en "lo popular", y al buhonero en "empresario informal", disuelve la reciedumbre del liberalismo, que radicaba en la fuerza de su resistencia al poder y a la dominación, para entronizar la antipolítica, la indistinción, el relativismo, el todo vale; y no queda más que estar de acuerdo con Shmitt cuando sugiere que detrás de la antipolítica roncan otras apetencias, infames casi siempre."

Ahora comienza la discusión.



R1: Todos tenemos un amigo "El negro" y cuando lo llamamos decimos: "negro, ven pa'ca". La Biblia se refiere a los hijos de Dios como sus criaturas, y más de una vez he escuchado a la mamá colombiana de una amiga llamarle criaturita a algún bebé. Claro que es muy distinto si hablo de criaturas nocturnas, que me recuerda más a películas de zombies o de vampiros, esas películas que dan miedo, como Caracas de noche. RAE: Desdentado:

1 adj. Que ha perdido los dientes.

2 adj. Zool. Se dice de los animales mamíferos que carecen de dientes incisivos, y a veces también de caninos y molares; p. ej., el perico ligero, el armadillo y el oso hormiguero. U. t. c. s. (usado, usada o usadas también como sustantivo)

3. m. pl. Zool. Orden de estos animales.

La primera acepción es totalmente correcta y es posible ser usada refiriéndose a una persona que no tenga dientes. Un odontólogo se referirá a una persona sin dientes como desdentado, no como "potencial dentado".

Luis es y no es un personaje. El otro Luis es y no es un personaje. La discusión que continúa luego de Caracas por un periodista español se alargó calurosamente. Los tres comentarios -de caraqueños, todo hay que decirlo- que tuve en esa reseña, fueron negativas y muy negativas. Mi intención no es jalarle bolas a Guillermo de Olmo, es simplemente reivindicar la frase con que comienza mi bastante corta reseña: "Es una buena crónica".

La vuelvo a leer y ahora no nada más me parece una buena crónica, sino que sigo consiguiéndole tela. Está claramente dividida en dos: la clase media y la clase baja. Una Shirley con carro y que "adquiere bienes suntuosos por encima de sus posibilidades" y una Shirley que viaja tranquila por Petare. La primera Shirley "...se empeña en ignorar." los barrios caraqueños. La segunda "...tiene 23 años, está en paro y vive con su hija de cuatro en una habitación alquilada en el barrio de Petare." Imaginamos que no le da demasiado tiempo para pensar en la primera Shirley y "su pandilla y el frenesí consumista de San Ignacio." ¿A quién va la crítica? ¿a quién los insultos? ¿a una Shirley que vive del consumismo, que no le para a los barrios caraqueños, que se mete en problemones económicos para aparentar lo que no es? ¿o a la Shirley que vive en Petare como madre soltera? Lo dije en los comentarios y lo repito, sí, hay una visión de zoológico, de discovery channel en un documental de África (y no precisamente acerca de elefantes o tigres), una visión casi aterrada con lo que se vive en Caracas, impresionada, pero, y definitivamente, no hay discriminación. Hay, y ahora entramos en tema, una renuncia a la hipocresía de lo "políticamente correcto", y ahora pueden recordar la segunda cita.

La primera es para plantarme: yo aquí no estoy escribiendo para concientizar a las masas, yo aquí estoy escribiendo desde la soledad de mi cuarto. No ando con ideologías ni caras ni baratas, aunque tenga mis opiniones, pero definitivamente Paz tenía mucha razón cuando decía que "El pragmatismo es más poderoso y eficaz que las ideologías. Más humano también." Lo "políticamente correcto" es una ideología que limita, a un escritor mucho más. Las cosas como son: negro es negro, desdentado desdentado y criatura somos desde los microbios hasta Dios. ¿Dónde, en esta frase hay racismo? "Ángel, un negro, dice que es «una potencia que inventó un idioma» y me pregunta si tendría problemas por su color de piel." Paternalismo quizá, ¿pero racismo? ¿porque dice que Ángel es un negro y de esa manera aclarar la siguiente parte de la frase? Pues, Andrés Eloy Blanco ha de ser el racista más conmovedor. No Luis, no hay racismo, y no te empeñes en verlo. ¿No te gusta el paternalismo? A mí tampoco, pero estoy seguro que cuando un español se entera de que los gallegos son los tontos de América Latina y que los gallegos son todos los españoles tampoco les gustará. Y así crecimos, así crecieron ellos, no bajar la guardia, siempre luchar contra ese tipo de estereotipos, pero llamar las cosas como son. Hacerlo no es ningún pecado, lo contrario sería hablar de las apetencias infames que menciona Colette Capriles en su ensayo. Vamos, que me paso por el forro lo políticamente correcto, queda claro.


Luego de esta respuesta considero justo aprovechar la entrada para responder también a Tata y a Hal algunas cosas que quizá se hayan quedado por fuera en las respuestas del comentario.





R2: Tateits. En realidad no veo por ninguna parte ninguna loa a chávez, más bien mucha crítica. Los españoles, en su mayoría, no quieren a chávez, así el Partido Socialista sea el que gobierne actualmente. Frases como "cinturón de miseria" o "cerros, donde anida la pobreza y donde la ley es una palabra huera." creo que confirman lo que digo. Dudo que el G. de Olmo anduviera por ahí con una camisa del ché o viendo "los grandes avances de la revolución", y más (o menos), avalándolos. Creo que la clave de la crónica es la desigualdad. Sí, creo que hay una mirada de izquierda, una izquierda pensante, actual y desligada del autoritarismo; que va de la Caracas que "se reconforta ocultando aquello que no les gusta ver" a la "la poco edificante realidad de los barrios de los cerros, donde anida la pobreza y donde la ley es una palabra huera." Creo que hay, en el artículo, un llamado a la solidaridad, un intento de que los caraqueños nos reconozcamos, siempre bajo la mirada extranjera, porque la interna está demasiado polarizada para ver nada en perspectiva. Si me preguntan si la opinión de un húngaro sobre Caracas (Venezuela en general) es más productiva que la de un caraqueño diría que sí, con un solo condicionante: habría que vivirla al menos por dos noches en dos lugares disímiles que conviven. Así lo hizo este de Olmo y por eso, sigo plantándome, me parece una buena crónica. Luego puede o no gustar la mirada discoverychanneliana, siempre por encima del hombro, puede gustar o no el paternalismo, pero no implica que no sea una mirada justa.



R3: Hal, sigo estando de acuerdo contigo cuando dices que los europeos (¡el mundo entero! agregaría yo) nos visitan para hacer turismo de miseria. Pero también creo que es un poco injusto comparar a un periodista español con las trasnacionales, aunque se podría hacer más con el periódico que publica la reseña. En todo caso en el punto en el que más estoy en desacuerdo con lo que dices (a parte de lo ya dicho en los comentarios) es que entre líneas nos encasqueta a la clase media la culpa de la situación de pobreza. No leo en el artículo algo que me lleve en esa dirección. A menos que, como dije antes, la no conciencia del otro que tenemos muchos de la clase media sea una de las causas de la pobreza, y para ello creo que el análisis le tocaría a un sociólogo, no tengo las herramientas suficientes. A simple vista, vivir sin ver la pobreza no parecería ser su causa, pero sí una falta de humanidad. más aún conviviendo en la misma zona. Creo que la crónica es una o dos fotos con adjetivos. María Fernanda Palacios dice que los adjetivos pueden dar vida o matar un texto, en este caso pienso que le dio una polémica vida. Retrata, presenta las dos Caracas, listo. Se moja lo necesario para su comodidad. Paternaliza mucho, cierto. En mi experiencia viviendo aquí he aprendido que la mayoría de los españoles nos quieren cuidar, quieren ser nuestra figura paterna, se creen con ese derecho, pero en general, y esto es mi percepción, no lo hacen con malas intensiones, aunque bien no cae.

Bueno, hasta aquí el megatocho. Lo pude haber seccionado, pero hubiera sido injusto. No me odien por eso y discúlpenme por el tono de enfado, el debate debe estar por encima de cualquier molestia, espero que así lo tomen.

Notas:
1 Por cierto, el diálogo que ofrece Eduardo Liendo en Los platos del diablo entre Sartre y Oscar Wilde, referente a este tema, no tiene desperdicio.
2 Sheridan hace aquí un llamado: conversaciones con Octavio Paz (I, p.129)


------------------


Luis y Luis acaban de tener un cortocircuito, algo ocurrió, una extraña sensación, un presentimiento. No saben dónde están, se sienten amenazados por una realidad a la que no pertenecen. Es como tener una caja de Blue Label al frente, no tienen ni idea de qué hacer. Están mudos. Lo siento, en lo que se les pase les aviso.

lunes, 14 de julio de 2008

¡Felicitaciones!

Pues, eso. ¡Dayana Mendoza Miss Universo! Nada, que somos una fábrica de hacer mujeres hermosas e inteligentes... algo cuaimas también, todo hay que decirlo, combinación adictiva caribeña.



---------------

-Tú eres un pelabola.
-¿Porque haya ganado el Miss Universo quiere decir que yo estaba equivocado?
-Viejo, tienes un problema con tener la razón.
-Jajajajajaja... ¿champagne?
-Ahora el marico eres tú... bueno, ya que es especial sácate una botellita de esos licores empalagosos y raros que compras en los viajes raros que haces.
-Sólo porque ganó Daya...

¡Phir milenge hindi!

sábado, 12 de julio de 2008

¡Éxito Daya!

Yo nunca veo ni el Miss Venezuela ni el Miss Universo. Algo de ideología hay, pero más que eso, dichos programas carecen totalmente de un sistema que haga que el espectador se enganche. A ver, no, no carece de ese sistema, porque mientras menos ropas tengan las modelos (en el caso de los hombres) mejor, y mientras mejor arregladas, maquilladas, vestidas, caminen o sonrían mejor, etc. (en el caso de las mujeres) mejor. Pero nada, a mí me aburren un mundo así que sólo veo la última parte, la parte en donde las dos últimas finalistas lloran y se abrazan porque ganó la otra.
Pero es bastante seguro que el de mañana sí lo vea completo. La razón es que Dayana, la actual Miss Venezuela es panita y pues, hay que apoyarla.
No recuerdo muy bien cuándo fue la primera vez que vi a Dayana, pero seguramente me impresioné. Me impresiono cada vez que la veo. Es altísima (pa mí, al menos, que soy bastante bajo), piel morena clara, unos ojos espectaculares, medio achinados verdes, si mal no recuerdo, flaca... en realidad es muy hermosa. De esas chicas que jamás pensé que conocería en mi vida (vamos, que jamás pensé que conocería a una Miss Venezuela en mi vida tampoco, y !ay¡ si se convierte en Miss Universo que me las voy a echar (fanfarronear) con todo el que conozca). Pero lo interesante de Daya, no es sólo su belleza física, aunque no lo crean ¡DAYANA NO ES TONTA! Estoy seguro de que si Daya gana en un futuro las elecciones del municipio Chacao (por ejemplo) sus primeras gestiones no serán enfocadas en pintar a Chacao de rosado o poner flores por todas partes. Con ella se puede mantener una excelente conversación de diversos temas, sobre todo de viajes.

Ha viajado un montón (es modelo profesional y ha desfilado en varias pasarelas importantes del mundo) y pues, le puedes preguntar un montón de cosas de los países que visita. Tiene opiniones propias harto interesantes, que puedes o no estar de acuerdo, pero de seguro que da tela para una buena discusión. Tiene sentido del humor y algo muy importante: no nos desprecia a los feos. Esto puede parecer algo patético, pero no lo es tanto. Una de las cualidades más persistente en l=s "niñ@s lind@s" es pasárselas con pura gente bella. No tengo nada en contra de esa gente, tengo amigos así, pero también debo decir que con estos amigos no puedo hablar más de dos minutos, a menos que sea de mujeres, en cuyo caso yo dejo de hablar a los dos minutos. Él sigue y sigue y sigue. Pero aah... son panas, en serio. En fin, se nota mucho, al menos en Caracas, la discriminación por piel, apariencia, forma de vestir, etc., de l@s "niñ@s lind@s" y es algo que Daya definitivamente... DEFINITIVAMENTE no tiene para nada. Aunque suene de Pero Grullo, aunque lo hayamos escuchado infinitas veces en todas partes, es importante que a una persona no le importe sino como eres íntegramente. Es reconfortante ver como una muchacha que en apariencia pertenece a un estereotipo, pues, en realidad es una persona más, es pana y es interesante. Luego se podría escribir que exactamente pasa lo mismo en otras comunidades: punks contra emos, metaleros contra pavitos, qué sé yo, un montón. Personas que pertenecen a grupos que imponen ciertas normas de tolerancia ¡como si a la tolerancia se le pudieran poner normas! Pero el post no va de eso. Si no es eso lo que buscan en los concursos de belleza (y que además sea bella, claro está) pues, entonces no deberían de existir.

Desde aquí mucho éxito a Daya, que disfrute mucho en Vietnam y que pase lo que pase, pues, viva la experiencia al máximo.

-----------------
-No me gusta Dayana...
-¡Es hermosa!
-No me gusta ¿qué hago?
-¿Desde cuando no la ves?
-No sé, desde hace burda... pero la estoy viendo en un video en youtube y no me gusta... pierde la magia que tiene en persona.
-A ver... te gusta en persona, pero no te gusta en youtube.
-Ya no me gusta.
-Dios...
-Luis me gusta más.
-Luis, que te gusta la magia que tiene en persona, que es hermos y ya, admítelo.
-Pero la pierde en youtube.
-Deja de verla en youtube y cuadramos (cuando venga) y salimos con ella para que recupere su magia en persona.
-No... creo que es que ya me estoy emborrachando.
-Mmm... pues, aceleremos el paso. Dos shots de tequila.
-¡Plomo!
¡Lehitraot!

miércoles, 9 de julio de 2008

Sobre El Reino de la calavera de cristal


Ya en sus últimas semanas en cartelera, decidí ir a ver Indiana Jones y el reino de la calavera de cristal. Debo decir que no me desagradó, pero no quedará en mi memoria como ninguna de las tres anteriores.

Steven Spielberg nos tiene acostumbrados a películas de historias profundas y símbolos potentes. Los casos de ET o Schindler's list son excelentes ejemplos. Jurassic Park y War of the worlds plantean tramas no tan profundas, pero tienen una calidad enorme y altas dosis de espectacularidad. Lo que nunca (a juicio de quien esto escribe) nos había propuesto Spielberg era una película casi carente de trama y de una espectacularidad tremenda.

En Live free or die hard (Die hard 4, vamos), y guardando todas las distancias, vemos a un McLane anciano, que no sabe de nuevas tecnologías, que no tiene sutilezas y que se va dando cuenta de todo esto mientras transcurre la película. En el caso de la cuarta de Indiana Jones, Indy no se da cuenta de nada, sigue siendo el mismo de hace 19 años y seguirá siendo el mismo de la próxima. El tema de la paternidad es apenas rozado, su longevidad no es problema para ningún desafío y su nuevo y antiguo amor se desarrolla en unos cuatro parlamentos. Ningún tema de "importancia" es llevado hasta sus últimas consecuencias, por lo mismo ninguno de los personajes tiene algún tipo de arco de transformación constituyendo, así, una película bastante plana.

Pero ojo, no he dicho en ningún momento que la película haya sido mala. De hecho imagino a Spielberg y a Lucas divirtiéndose a montones haciéndola. Está plagada de escenas de acción, donde los dobles hacen un excelente trabajo; efectos especiales muy bien trabajados, persecuciones casi idénticas a las de las anteriores entregas, bichos que ofrecen muertes impactantes, accidentes de los que es practicamente imposible salir tan ilesos, en fin, una película que se disfruta.

Con todo, es un film que me recuerda más a Death Proof de Quentin Tarantino que a Close encounters of the third kind, lo que hace replantearme un poco el cine. Si los ojos de Spielberg y Lucas, quizá los dos cineastas más populares y consolidados, se giran hacia las producciones planas pero espectaculares ¿no será porque algo el cine llama a la espectacularidad y no tanto a la historia? ¿o por el contrario el cine debe seguir trabajando tramas profundas y universales? Sea como fuere tanto Spielberg como Lucas han demostrado que pueden introducir mucha gente en las salas haciando cine de la forma que ellos consideren correcta.
--------
-Al fin te animas ¿no?
-Bueno sí...
-No está mal, pero un poco más de contundencia diciendo que la película es casi una traición a la filmografía de estos dos "grandes" no hubiera estado mal.
-A ver... a mí no me parece una traición de nada, simplemente es un pelo distinta y todavía en el mismo tono.
-No te engañes, Luis... en IMDB le ponen un 7, y yo los apoyo.
-Sí, Luis, pero tú también dices que Cloverfield es buena.
-Es que es buena.
-Es monstruosamente mala.
-Jajajajaja... me gustó más que esta de Indiana Jones.
-Porque la viste con unos lentes dañados.
-Paso de ti... ¿celebramos con vino de mora?
-Me parece correcto.
¡Head aega!

domingo, 6 de julio de 2008

Caracas por un periodista español


Es una buena crónica. Hay cosas que no me gustan como que los cerros "vomitan criaturas" o que se arman hogueras en medio de la noche en algún barrio de Caracas (cosa que tampoco es que yo pueda negar, porque yo pertenezco a la clase de la primera Shirley, pero tengo amigos que pertenecen a la de la segunda y no me han comentado nunca nada parecido, pero en fin...), y eso de que nos "restregamos" también suena feillo. Pero léanlo que está muy bien, muy buena aproximación, sobre todo, y para mí, de la actitud que tomamos muchos de la clase media en el país.


------------


-¡Quééééééé, cállate, qué buena crónica ni qué nada, ese tipo es un facha!
-Si fuera un facha, Luis, no se diera cuenta de la diferencia de clases abismal que hay en el país.
-Que es un facha, que el tipo ve a Caracas como con la nariz subida.
-A ver... es una mirada, a mi juicio, totalmente equilibrada ¿o es que a ti no te da miedo la ciudad de noche? ¿no ves la indiferencia que hay en el San Ignacio, no solamente con los barrios, ¡CON TODO!? ¿No ves que ciertamente nos negamos a ver esa parte del país?
-Te negarás tú...
-Bueno, cabrón, es lo que te digo... hay gente que se niega a esa vaina, el tipo lo vio, se dio cuenta de eso... si hubiera alabado a esa gente, ahí sí te digo "nada, un facha", pero no.
-Luis, parecemos unos animales de zoológico analizados por un biólogo.
-Sí, bueno, a mí también me pasa con los españoles. Siempre los ando analizando.
-¡Bien! ¡Al menos tomas venganza!
-Jajajajajajaja... Me cambio a Cacique, que por cierto en España lo venden en todos lados.
-Bien... yo también Cacique...


¡Tot zins!