lunes, 21 de abril de 2008

Yque estuvo buenísimo...

Ya lo he dicho y lo repito: ¡Lloro! Emir Kusturica y The No Smoking Orchestra se presentaron el pasado sábado 19 de abril en Parque Carabobo (Caracas, Venezuela) y yo bien lejos de mi país.





Pero como si fuera poco, Kusturica dio una conferencia, seguida de preguntas y respuestas en el CELARG.

Sin duda una de las mejores orquestas de todos los tiempos. Un ritmo tan mezclado como pegajoso y rumbero, no hay posibilidad de quedarse quieto al oír Unza Unza o Pitbull Terrier. Un "Juez" inmejorable en el violín, un digno rebelde que revienta cada poro del que lo escuche, y la voz de Dr. Nelle tan provocadora como irónica y por momentos autoritaria. Una música indefinible, bailable, alegre, crítica, rebelde, irónica, entusiasmada, en fin, mi lexicón interno se queda demasiado corto para elogiar a esta banda que no deja de recordarme momentos excepcionales de mi tardía adolescencia, llena de malabares y cervezas, acompañadas de Daddy don't ever die on friday o Black cat, white cat, en cualquier taguara de la ciudad (porque siempre íbamos con el cd a todas partes y siempre preguntábamos si podíamos ponerlo; nos dejaban, tres o cuatro canciones y ya, y nosotros tripeábamos de lo lindo), y si no me creen, antes de darle play al siguiente video, búsquense unos panas, unas cervezas y disfruten.



En cuanto a Kusta, he visto Underground, Krna macka, beli macor (Gato negro, gato blanco) y Zuvot je cudo (La vida es un milagro) y han sido simplemente obras de arte. Pensar en una de esas tres películas (e imagino que el resto), es bailar mientras lloras con el Tango, carcajear mientras odias en la boda de Petar Popara; empalagarte, sonrojarte, molestarte, reír de nuevo, brincar, sonreír, cagarte de la risa, gimotear, en fin, un trompo de feria en cuanto a sensaciones propuestas en algo menos de dos horas. Música, cine, poesía y revolución indisolublemente mezclados, para agitar y descolocar cualquier espectador. Personajes caricaturescos y universales, sentimientos profundos manejados con una sutileza característica, única, símbolos que parten de los localismos para ser aceptados con una enorme sonrisa (a veces con una cargada lágrima), por cualquiera en donde sea, historias disparatadas, apuntando a todas las reacciones. Para el que no haya visto la peli, aquí le dejo el trailer para que se emocione.



Es difícil hablar de algo que a uno le gusta mucho, así que espero sepan disculpar lo subjetivo, disperso y hasta cursi de los párrafos anteriores, y con todo y eso creo quedarme corto.

-----------

-¿Por qué nadie nos dijo que eramos felices?
-...
-... no es respuesta.
-Qué sé yo, viejo... no éramos tan felices. Hablábamos del suicidio ¿sabes?
-Ya, pero eso era fino, porque terminábamos hablando de la ética social mientras escuchábamos esta vaina.
-Política...
-¿Perdón?
-La ética social es política.
-Terminábamos hablando mariconerías, ni política, ni mierdas, ni nada: tonterías porque, viejo, podía faltar comida, pero curda...
-Debimos estar juntos en el concierto.
-No. No debimos nada.
-Ninguno logró tripeárselo.
-No, pero no debimos nada.
-Sí, hay muchos "deberíamos", pero nada... más debemos estar aquí.
-¿Por qué mientras más alcohol más recuerdos?
-¿Verdad? debería de ser al revés.
-Quizá no hemos llegado al umbral donde es al revés.
-Sírvete otro pues...
-Vale.

Adiós.

1 comentario:

Carrie dijo...

¡Uffff! ¡Qué bueno! Fui y me encantó, sí debieron de haber estado.

Luisito, mis felicitaciones, de verdad. Una prosa que atrapa y al mismo tiempo rememora... simplemente me encanta.

Los cuentos de un tiempo pretérito que vuelven convertidos en literatura digital...

Desde la inexistencia mentida...

Auf Wiedersehen, mein Freund.