viernes, 11 de septiembre de 2009

La Casa Azul

La Casa Azul

Es súper raro porque en realidad no es un grupo. Tampoco es que no lo sea. Su música la compone una sola persona, pero en sus videos aparecen varios integrantes. En principio parece un juego, y todavía no tengo razones para pensar que sea otra cosa.

Guille Milkyway es el artífice de esta "banda", y uso la palabra porque si tiene un nombre para ella pos, entonces lo será. Lo que definitivamente no se le puede quitar es la capacidad musical que tiene este barcelonés. Es él el que canta y compone y hace, en serio, lo que sus androides, como él mismo los llama, hacen en video.

Desconozco totalmente sus influencias porque era difícil que un grupo tan -es la única palabra que se me viene a la mente para describirlo- pangola lo escuchara antes, pero es como tirar burbujitas de jabón, está bien a cierta edad, pero ¿a que a los 30 también lo disfrutas?

Su música es una mezcla entre Timbiriche, Miranda y Soda Stereo -salvando en cada caso todas las diferencias. Sus letras son a veces alegres como Ellos:

Otra vez en la casa azul viendo atardecer

y el tocadiscos sonando
aquel disco que me regalaste ayer,
que siempre nos gustó tanto.
Nos queremos divertir bailando con el hula-hop,
no parar de sonreír y descubrir el amor.
Todo está listo ...

...otras melancólicas como El sol no brillará ya nunca más:

El sol no brillará ya nunca más

Te echo de menos

¿Cómo pudiera hacerte ver que eres mi mar?
Mi corazón es diferente a los demás
Y hoy bailas y sonríes sin parar
¿Cómo te atreves?
Después de todo lo que me has hecho pasar
Deberías irte para no volver jamás...

...quizá algo transgresora como en la archiconocida –y una de mis favoritas, aunque no pinte muy bien decirlo- La revolución sexual:

Tú que decidiste que tu vida no valía,

que te inclinaste por sentirte siempre mal,
que anticipabas un futuro catastrófico,
hoy pronosticas la revolución sexual.

Tú que decidiste que tu amor ya no servía,
que preferiste maquillar tu identidad,
hoy te preparas para el golpe más fantástico
porque hoy empieza la revolución sexual.

...con mucho amor en Que viva un poco más el amor:

viva el dolor

y el desamor
pero que viva un poco más el amor

hoy decido volver a quererte sin más
prefiero invitarte a cenar que flotar
prefiero llamarte y que cuelgues que dormitar
si puedo sentir que algo vuelve a pasar


...y todas tienen un cierto contenido de incoherencia:

Esta noche sólo cantan para mí

Hay que ver como mi amor se desvanece en el colchón,

no me viene a la memoria cuando pudo ser peor.
No me mires, déjalo, necesito una razón,
un prodigio, un analgésico, una voz.
 
Sí ...
Esta noche Blossom canta para mí
y me lleva de la mano hasta París,
desde Verve hasta Fontana y Daffodil,
esta noche Blossom canta para mí.

Por un tiempo era todo lo que escuchaba porque necesitaba buena vibra, y es que por muy melancólica o despechada que sea la canción y, bajo el particular punto de vista de quien esto escribe, todas llegan hasta un punto del cuerpo que hace cantar, bailar o sonreír. Además son pegajosas y rítmicas hasta límites lejanos, a simple oído tan básicas -como si fueran para niños- que es difícil no quedarse un día entero cantando y bailando y riéndose o de las incoherencias o de las pangoladas de las letras.

Ha sido, definitivamente, uno de los mejores descubrimientos de los últimos tiempos e invito a todos aquellos reacios rockanroleros perdidos, que se den un buen chapuzón de LCA ¡grupo paradigma de la buena vibra mundial!

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-¡Demasiado buenos!

-No seas tan pretencioso y vanidoso.

-Yo no soy Guille...

-No, pero no seas tan pretencioso y vanidoso. Y no hables de Guille como si lo conocieras.

-Lo conozco, he visto suficientes entrevistas con él como para conocerlo.

-No lo conoces. Además no te gusta como habla.

-Es verdad, pero el grupo o... lo que sea, es demasiado bueno.

-Sí, gracias –le dijo Luis guiñándole un ojo a Luis.

-Nada, todo lo que te recomiendo es bueno.

-Aunque no recuerdo algo malo que me hayas recomendado, no todo lo que recomiendas es bueno.

-Dame un contraejemplo y hablamos.

-¿Por qué no mejor te doy una birra y dejamos de hablar?

-Vale –dijo Luis con su risa hipada.

¡Bueno, chau!

2 comentarios:

Anónimo dijo...

Sí, nunca he dejado el vicio de hacer burbujitas de jabón. Y Antonio Machado me da la razón: "yo amo los mundos sutiles / ingravidos y gentiles / como pompas de jabón..." (que a que empezaste a cantar la canción de Serrat, que a que sí, que a que sí).

Buscaré la banda, aunque me da miedo de antemano que se me queden pegadas las canciones: pocas cosas son más terribles que eso.

Bisous.

O. dijo...

Pudo suceder así: opalazon.blogspot.com