jueves, 27 de noviembre de 2008

Anotaciones

Vivo a dieciocho estaciones de metro de donde trabajo. Si trabajas en algo que, no nada más no tiene absolutamente nada que ver con lo que estudiaste (letras) seis años, sino que aborreces por principios, eso (las dieciocho estaciones) es excelente.

Además, el metro de Madrid se presta para leer por dos cosas: una porque de diez personas, al menos cuatro están leyendo un libro y una o dos un periódico y eso hace que te den ganas de leer (factor oveja) y dos porque así esté totalmente lleno tienes espacio para leer (todo igual que el metro de Caracas).

He leído varias cosas, predominantemente la revista Letras Libres, pero también en el metro terminé los Karamazov, leí Nieve, Bajo las ruedas, Los Reyes e Historia Universal de la Infamia. Eso es bastante para mí que me distraigo demasiado cuando leo un libro.

De todo eso (creo, quizá haya hecho alguna excepción sin mala intención) he sacado algunas frases que viajaron de mi celular a la computadora y ahora al blog. Aquí se las copio, espero que les guste.

“Saber una cosa no es como escucharla. Sabes sin palabras, la cosa misma adherida al corazón, nos abriga de su imagen como un escudo.” Ariana en Los Reyes. Julio Cortázar.

“Para Alejandro, el banquete comenzaba debatiendo el precio del pescado y sólo terminaba cuando la conversación se hacía cenizas y se apagaban las colillas del tabaco, tras el desfile de palabras en las pasarelas de humo.” Eduardo Vazquez, Letras Libres.

“Yo tuve un profesor que me caía muy bien y que aseguraba que la tarea de la buena escritura era la de darles calma a los perturbados y perturbar a los que están calmados.” David Foster Wallace, LL

“Vivimos –dice Robert Smithson- en estructuras, y estamos rodeados de marcos de referencia, pero la Naturaleza los desmantela y los devuelve a un estado en el que ya no tienen integridad.”Arquitecto y fotógrafo. LL

“Estoy más actualizado de lo que crees. Soy joven. Tengo blog.” Alberto Fuguet, LL.

“Finalmente (…) Echeverría incurre en el más común de los errores y es el de anteponer el amor al odio cuando lo contrario del amor es… ¡el aburrimiento!, o sea Tánatos.” Héctor Subirats, LL.

“No hay que vivir la vida por los principios sino para ser feliz.” Ka, en Nieve. Orhan Pamuk.

“No era la felicidad lo que buscaba, lo comprendí muy bien después de la tercera copa de raki, incluso se podía decir que prefería la desdicha. Lo importante era esa unidad sin esperanzas, formas un centro de dos personas y que el mundo entero quedara aparte. Y sentía que podría conseguirlo haciendo el amor sin parar con Ipek a lo largo de meses.” Ka en Nieve. OP.

“Incluso los ateos que han sufrido aunque solo sea un poco acaban por no soportar mucho la falta de fe y al final vuelven a creer.” Nieve. OP.

“No puedo creer en Dios porque estoy sólo y no puedo librarme de mi soledad porque no creo en Dios.” Ka en Nieve. OP.

“A Ka le gustaba poner fin a los momentos de felicidad con el ansia de que la infelicidad posterior no fuera demasiado grave.” Nieve. OP.

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-Ya tienes Internet ¿ahora cuál es tu excusa?
-¿Tener Internet robado es tener Internet?
-No vengas con tecnicismos, Luis.
-Vale, comenzaré, tienes razón.
-Brindemos entonces por eso.
-¿Tequila?
-¡Pa diciembre, coño!
-Salud, pues...

¡Aberdulreian!

martes, 4 de noviembre de 2008

Otro...


Pues... que me publicaron otro. He escrito tres, y como no publiquen el segundo en poco tiempo lo subiré por aquí. Este ya lo publicaron, así que lo pego pa que lo lean sin que tengan que irse al link, que igual está bien que vayan a la página pa que la conozcan.

Sigo sin internet, así que no puedo escribir mucho... aunque si tuviera, posiblemente tampoco tendría tiempo de escribir mucho.

De Camino
Luego de ver una peli mala los adjetivos sobran: predecible, somnífera, catastrófica, aburrida, etc., pero no pasa lo mismo luego de ver una buena. La razón que se me ocurre ahora mismo es que es difícil dar con el adjetivo correcto y que acapare el sentimiento que deja una película cuando está bien hecha.

La Big Fish española. Pero no me malinterpreten; guardemos todas las distancias. Aunque Camino (Javier Fasser, 2008) sea una gran deudora de la anterior, no pretendo insinuar que no tenga una firma y un sello totalmente único y original.

El camino a la muerte es un tema vasto que se puede exprimir tanto como se quiera (y se pueda). En este caso en particular se tocó desde el punto de vista de una niña, en consecuencia la inocencia y la fantasía juegan un papel importantísimo, sin dejar a un lado el drama y la realidad.

Como Big Fish, Camino habla de este tema, donde la realidad se muda de un hijo que descubre poco a poco a su padre moribundo, a una familia española de clase media perteneciente al Opus Dei, que se debate entre la fe más recalcitrante y el amor natural filial; y la fantasía de una road movie de aventuras a una consecución de sueños que le darán un sentido definitivo a la muerte de Camino (Nerea Camacho).

Sin pretensiones rebuscadas, Camino (una película de guión), nos cuenta sin apuros pero sin pausas, la degradación de una hermosa preadolescente enamorada que padece un tipo extraño de cáncer, con una madre que antepone su religión a cualquier (¡cualquier!) cosa y un padre entregado y bueno que sólo ve por los ojos de su segunda hija.

Como ya se habrán dado cuenta, la influencia de la religión en la película es determinante. Físicamente los antagonistas se presentan en los personajes de Gloria (Carme Elías) una madre dominante y dispuesta a cualquier cosa por respetar la Prelatura y un par de curas fanáticos y políticos que no ven en la muerte de la niña una vida que se acaba, sino una posibilidad de propaganda. Pero en otro nivel el fanatismo religioso hace de antagonista, que no la fe; Camino jamás la perderá, y encontrará en esa fe al primer amor (amor a Jesús… un niño del teatro al que ella quiso pertenecer; juego de nombres, por cierto, que dará pie a la confusión fundamental de la película), las fuerzas para contrarrestar la sombra de su opresión religiosa.

Por su cuidado tratamiento, el cura más joven no tendrá un castigo visible (hombre, si me lo preguntan a mí con su celibato basta), pero sí Gloria. Su hija mayor es entregada para ser numeraria de la Prelatura y José (Mariano Venancio) muere intentando hacer feliz a su hija en un accidente de coche. La “sacrificada” madre estará condenada a vivir sola lo que le resta de vida.

Intento evadir la polémica que pueda generar la película en cuanto a si la niña real, Alexia González-Barros, en la que Fesser se inspira para crear (valga la palabra) a su protagonista, merece o no ser canonizada. Para efectos de la obra ese pleito no interesa.

No quisiera cerrar sin hacer mención especial a las actuaciones principales: Nerea Camacho, Carme Elías y Mariano Venancio lo hacen de envidia. Siempre me ha parecido que cuando les damos adjetivos a los personajes y no a los actores, es cuando estamos en presencia de una buena actuación. Así me ocurrió con los personajes de Fesser.

Camino no deja de tener un misticismo, una fe, que obviamente no son los canónicos. Una fe donde la muerte es reencuentro, felicidad y fantasía, y donde mucho de Dios está en el amor sin mácula.

Una película muy recomendable para todos, que en su sencillez y frescura no tiene nada que envidiarle a ninguna otra que se adentre en el tema. Recomendación: no se olviden de los clínex.


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-No lo aguanto... no puedo... es como si King Kong me tuviera la boca tapada.
-Ya... pueeees...
-"Ya... pueeees... ya... pueeeees..." -dice Luis en tono de burla- Deja tu mariquera y ¡ES-CRI-BE!
-Gracias por el ron, te dedicaré una entrada... aunque más que el ron, que se consigue aquí ¡el nestea fue un puntazo!
-Luis, deja de decir estupideces... pero sí, sabía que iba a ser un puntazo -y me picó el ojo, el cabrón-
-Vale... ¿sacas el tequila?
-¡Que no, coño!
-Vale... birras...

¡再见!

miércoles, 22 de octubre de 2008

¡Me publicaron!


Pues, eso... publicaron el artículo de más abajo. Eso me emociona, es lo primero que me han publicado en mi vida. Espero que publiquen el otro que en algún momento subiré.

Sigo sin internet y no puedo actualizar mucho esto.

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-Escribe, cabrón.
-Si no me llamas a las 6:00am de aquí.
-Escribe.
-¡Me publicaron!
-Ahora eres tú solo...
-¿Me publicaron? -Luis tuerce la boca-
-Vale... brindemos por eso.
-Con... ¡Con el tequila que trajiste!
-No, eso es pa diciembre, con birra...
-Vaaale...

¡La gon!

miércoles, 8 de octubre de 2008

No tengo internet...

Por eso no he podido actualizar esto.


Siempre me conecto (como ahorita) desde la oficina, y como escribí algo malo acerca de mi trabajo, pues, no me gusta que vean que tengo un blog. Ahora mismo estoy solo, así que estoy casi fuera de peligro.

En fin... para no aburrirlos demasiado les dejo algo que escribí de Asesinato Justo (Jon Avnet, 2008) que he enviado a una revista de aquí, que aunque no me paguen, siempre es bueno tener algodón publicado por ahí ¿no?


Policíaca sin enigma

Robert De Niro y Al Pacino siempre van a vender y la frase se puede elevar al cuadrado cuando trabajan juntos y comparten muchas escenas. Pero esa premisa no puede excusar ni al director (Jon Avnet, Tomates verdes fritos) ni al guionista (Russell Gewirtz, escritor de Plan oculto). Lo pueden separar por sílabas para remarcar: predecible, y obviamente, en una policíaca eso no está bien.

Claro, el señor Gewirtz se cuida las espaldas de una forma muy ingeniosa; ambos personajes tienen un aka: Turk (De Niro) y Rooster (Pacino). Así tiene rienda suelta para comenzar la confesión de Turk diciendo: “Mi nombre es David Fisk…”

El hecho de que De Niro esté los 100 minutos que dura la peli narrándola, (“confesándose”), incita a pensar dos opciones: o que el asesino sea su compañero de toda la vida o que el guionista (al fin) nos superó y pensó algo tan bueno que pueda permitirse que al final realmente sea Turk el asesino –extraña fe que siempre tengo en que me sorprenderán. Pero desde muy temprano se van fe y segunda opción a la porra. A los guionistas y directores les fascina hacer este tipo de cosas. Entre cortes a Turk o a Rooster, con una voz en off que intenta confundir al incauto, entre diálogos tan intrascendentes que huelen a caza bobos, llega algo bufonesco. Al comienzo de una escena, Rooster dice en un primer plano sin ningún tipo de miramientos “Yo soy el asesino”, luego el diálogo se desarrolla explicando lo que hace el asesino que buscan cada vez que mata. ¿Para qué? Si sólo existen dos opciones ¿para qué eliminar una a menos de la mitad de la película? Pero no se quedan conformes con eso, sino que siguen intentando hacerle creer al público, al tonto público, que el asesino sí es Turk.

Cuando una película es totalmente predecible desde la mitad, el tercer acto es somnífero. Así que de éste no hay mucho que decir; todo se descubre, los dos amigos del alma se encuentran con la verdad y la tía guapa (demasiado guapa para un anciano De Niro) pasa a ser un elemento de alargue.

Y esto me recuerda un detalle. Carla Gugino (American gangster), hermosa y joven, como ya dije, no caza con Robert De Niro y se me vienen a la mente varias preguntas: ¿por qué Turk y Karen son pareja? ¿Qué tiene que ver con la peli que el anciano policía, (según él mismo tiene 60 años), entrena a un equipo juvenil y femenino de softball? ¿Qué tiene que ver su hija en off (que es enfermera y ex alcohólica, por lo que deduzco que tendrá más o menos la edad de la Guigino) en la trama de la película y que además es nombrada sólo dos veces? ¿Por qué en el primer acto nos endosan ese diálogo post orgásmico “No estuvo mal” de Karen? Hay una especie de complejo de Edipo femenino (o de Electra si prefieren a Jung) que no termina de desarrollarse y sin embargo tuvimos que soportar un epílogo algo incoherente.

Es sabido que la TV le está ganando la partida al cine, últimamente hay más series que películas buenas. ¿Quizá sea por eso que guionista y director redundan tanto en puntos que ya se saben? Los flashbacks del final irritan un poco, la verbalización de lo ya sabido no tiene cabida. Son recursos más de la tele que del cine, pero que cada vez se usan más en la gran pantalla. Espero que no estemos al comienzo de una “televización” del cine, no sería bueno para nadie.
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-Me siento censurado.
-Lo siento, es lo que hay.
-Querrás decir lo que no hay.
-Hay birras.
-No, no hay... no puedo tomar ni hablar ¡NO PUEDO VIVIR! -Luis parecía sufrir un ataque de paranoia-
-Yo traje alcohol, tranquilo.
-Dame y escribe.
-Intentaré.
¡Adeus!

miércoles, 17 de septiembre de 2008

A veces hablar resulta esencial...

Bueno, primero lo primero. No he escrito mucho aquí por una razón muy sencilla: es difícil escribir cuando uno no quiere escribir.

Ahora al tema.


La canción Sorpresas del poeta, filósofo, político y cantante-salsero, Rubén Blades, nos advierte sobre la boconería. Y esta advertencia es -y tiene que ser- universal. No es sólo para los países tropicales o latinoamericanos, que según vamos viendo, son (somos) los más bocones, sino para el mundo entero.

En el nuevo curro he ido agarrando un poco de "poder". Yo siempre he aprendido rápido y esta vez no ha sido la excepción. Así que, como dije antes, creo que le puedo vender ordenadores a bill gates. Como les había dicho, el curro es piramidal, yo ya pasé a la segunda etapa: estoy entrenando a personas nuevas y el primer día que salgo con esa persona YO decido si se queda o si no se queda. Ya sus siempre suspicaces mentes sabrán por dónde voy. Imprimámosle dramatismo.

Luis, haciendo uso de sus sonrisas más hipócritas (sin que nadie pudiera darse cuenta, la práctica podía esconder la hipocresía) hablaba con el rookie, un señor de unos 47 años, de traje, bien afeitado, con un pequeño aire de superioridad, pero conciente de su posición de subalterno, con un aliento a cervezas mañaneras (muy común en España, no hay por qué alarmarse) y parlanchín. El tema recurrente con los rookies es su trabajo anterior. Pues el señor fue vendedor a puerta fría con otra empresa. Por ahí Luis comenzaba bien, pues su meta es tener la mayor cantidad de "entrenos" (como le dicen a los rookies en la empresa piramidal) y conseguir el "positivo" (como le dicen a los que tienen buena actitud y se quedarán, enfermos de dinero, el resto de sus vidas en la empresa piramidal) y pensar en abrir una oficina propia (penúltima meta de todo el que trabaje en la empresa piramidal, la última es abrir muchas oficinas y convertirse en vicepresidente de la empresa o ganar tanto dinero que mueras ahogado en él).
Pero regresemos al parlanchín, al entreno de Luis. En el metro, mientras iban a "la zona" (lugar donde se atormentan a todos los camareros, encargados o propietarios de los locales comerciales) Luis y el parlanchín hablaban, y por las cuestiones que cualquiera se pueda imaginar (casi todas serán ciertas) cayeron en el tema de la inmigración en España.

En este punto cabe acotar que la inmigración en España representa un problema para el país en todos sus niveles, desde el cultural hasta el económico. Hay expertos que dicen que España no está preparada para esta transculturización que vive actualmente (aparece en alguna Letras Libres, búsquenlo), ponía, el de Letras Libres, que de cada 5 alumnos en un colegio español, dos eran hijos de inmigrantes nacidos en España, dos eran inmigrantes y solo uno español español. Mucha gente piensa: "bueno ¿estos inmigrantes vinieron aquí a quitarnos nuestro país?" Independientemente de la discusión, el hecho es que el sentimiento existe.

En una noche de soledad y aburrimiento, Luis -me contó luego- chateaba con cualquier anonimA. Llevaban una conversación cordial hasta que comenzó la disertación acerca de la inmigración (Kely ya sabía que Lombardi era venezolano). A Luis no le molesta tanto que hablen mal de algunos inmigrantes, lo que le molesta es que hablen mal de LOS inmigrantes, porque, entre muchos, él está metido en ese paquete. También le molesta que hablen de los inmigrantes como personas ajenas: ellos por allá y nosotros por acá; como Luis es un poco hippie, él piensa que humanos somos todos y como tal no debería de haber separaciones tan fastidiosas y poco prácticas. Kely, para ser más polite, le pidió a Luis dejar de hablar del tema, cosa que Luis, de inmediato aceptó, porque la chica ya se ponía bruta. Esto se lo cuento como un precedente del entreno parlanchín.

Ya cara a cara, intentando no mirarlo mucho (me contó Luis que su aliento a cerveza mañanera era en realidad asqueroso), el entreno comenzaba el monólogo diciendo: "no te ofendas, pero...". Mal rollo. Luis aguantó la respiración, lo miró a los ojos y el hombre comenzó: "Es que hay demasiados inmigrantes en España, y no es por nada, pero es que no cabemos todos. Además son maleducados -Luis botó el aire, miró al suelo, lo aguantó de nuevo y volvió a mirarlo- gritan a cualquier hora del día y de la noche... ¡joder! ¡es que no respetan nuestras costumbres! ¿qué quieren? ¿cambiarnos?" Luis me decía que se le quedó en el pescuezo muchas groserías, un par de razones y el despido inmediato, pero Luis aguantó estoica y cobardemente. El entreno no paró: "Yo he viajado a muchos lugares y en todos me adapté al lugar ¿sabes lo que te digo? yo nunca iba de chulo o incordiando a los demás. Pero es que aquí los inmigrantes hacen lo que les da la gana, los marroquíes y los de por ahí, siempre andan liándola, y muchos dominicanos, ecuatorianos -Luis ya casi no podía ni mirarlo a los ojos, soltaba una sonrisa en la que cualquiera hubiera pillado la hipocresía y hasta la arrechera. El entreno hizo un culpable pequeño silencio y siguió- siempre son arrestados por contrabando de drogas -el hombre seguía. Un amigo trabajaba en la construcción y ganaba 2000 euros mensuales, pero como los rumanos hacen el mismo trabajo por 1000 entonces mi amigo no consigue curro ¿sabes lo que te digo?". Luis me decía que tuvo que volver a respirar y tranquilizarse. El hombre quería continuar, pero milagrosamente llegó la parada en la que hacían la transferencia y Luis cortó la perorata del encorbatado de 47 con cualquier alusión a la dirección que debían tomar. Al parecer no era tan tonto (me refiero al entreno) porque no continuó.

El resto de la mañana fue más tranquila. El señor no volvió a mencionar nada parecido y simplemente hablaron de otras cosas, más que todo del trabajo.

Cuando sales con un entreno, una ley de la empresa piramidal -me lo comentaba tiempo después Luis- tienes que regresar a la oficina, hablar con el gerente acerca del mismo y ahí se toma la decisión si se queda o no. No recuerdo las palabras exactas de Luis cuando me lo contó, pero igual las encomillaré.

"No sé si hice bien o hice mal. Quizá el tipo tenía varios hijos y esposas y necesitaba el trabajo urgentemente. Quizá el tipo estaba al borde del suicidio por no conseguir trabajo, la vaina en España no está bien, hay "crisis", pero ¿cómo iba yo a trabajar con un tipo que sabía me despreciaba? Espero que consiga un buen trabajo y que pueda mantener a su hipotética familia, espero que le vaya bien, pero lejos de mí. Además, me curé en salud, en salud mental; lo primero que le dije al gerente fue que el tipo es medio facha, pero que lo bueno era que había currado antes como comercial a puerta fría y eso era un puntazo. El gerente me preguntó por lo de facha y le dije lo que había dicho de los inmigrantes. Respondió que no lo aceptamos y ya, que no quería gente negativa en su oficina, a fin de cuentas tampoco fue mi decisión."

Hasta aquí la historia de Luis, que ahorita ya tiene a dos lindas chicas en su grupo (aunque otra ley de la empresa piramidal es no tirarse a nadie de la oficina) y que está siendo bien valorado por su excelente actitud -"qué coño", me dijo en algún momento.

Y hasta aquí el dramatismo, y me voy cantandito, como el borracho de la primera: "En esta vida lo mejor es callar / si abrir la boca te convierte en un parrampampam" ¡Grande Blades!

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-Marico, me tenías silenciado por mucho tiempo... casi ahogado.
-No quería escribir.
-Bueno, bien que lo tenías reprimido tú también. Ya te dije que los post largos me ladillan.
-Ya, pero bueno... qué quieres que te diga...
-...
-...
-Se lo merecía.
-Ya... qué sé yo... no estoy para tener peos políticos tampoco. Me bastan con los del país (sin contar todos los demás, no me jodas)
-Pues bien, viejo... hiciste bien.
-¿Qué hay pa hoy?
-¡Vino hasta la chiet!

¡Чао!

miércoles, 3 de septiembre de 2008

Me parece curioso, pues...

Es un simple comentario, pero es que me pareció súper curioso.



Hace unos días (de hecho cuando estaba en Salamanca, hace más de dos meses) hablábamos de la Eurocopa y alguien soltó el usual: "¿Y qué tal Venezuela en fútbol? ¿no sirven para nada, verdad?" Ante ese tipo de preguntas uno parece un gato patas arriba: "Sí, bueno, no, en realidad hemos avanzado bastante desde hace unos seis años hasta hoy, todavía queda trabajo por hacer..." etc. Y claro, uno también lanza la usual: "Bueno, ahorita tenemos a Arango que es una de las figuras del Mallorca -para el momento Güiza todavía estaba en el equipo-, que es un excelente jugador y terminó con once goles hace dos temporadas..." etc. Menos mal que uno de ellos (eran como tres) sabía bastante de fútbol y apreció con bastante fundamento las cualidades deportivas y técnicas del maracayero.
Pero en lo particular necesitaba adentrarme en un terreno más seguro, después de todo casi me estaban dando una cayapa: "Es que Venezuela es un país de béibol..." Silencio de unos diez segundos hasta que saltó uno: "¿Ese es el del palo y las pelotas, no?" En Venezuela un comentario así es duramente castigado, pero aquí están tan poco acostumbrado a la malicia que si respondes lo que responderías en Caracas o no lo entenderían bien o tuercen la boca y te remedan, así que la burla se me quedó en el güergüero. "Sí, ese -y continué- Venezuela es un país que exporta jugadores de béisbol a la liga más rentable del mundo actualmente que es la estadounidense..." Pero me interrumpieron, y aquí viene lo que me pareció súper curioso: "Pero... vamos a ver ¿Cómo se juega eso?" Yo entiendo lo que precisamente les dije a ellos, que Venezuela -de donde soy- sea un país beisbolero, lo que no esperaba era que un español no tuviera la más mínima idea de cómo se jugaba. "¿En serio no sabes?" dije con mi cara de asombro. "No" me respondió con toda naturalidad. "Vamos a ver -se me van pegando los modismo- dos equipos, nueve jugadores -no iba a entrar en tecnicismos intentando explicar al bateador designado- uno lanza una pelota pequeña y maciza con todas sus fuerzas y habilidades hacia otro que intentará darle con el "palo" y correr hacia una base" Y me responden: "¿Y si toca la base es un punto." ¡UN PUNTO! ¡EN BÉIBOL NO HAY PUNTOS! No lo podía creer. "No, son tres bases y el home, que es de donde se batea, van pasando varios bateadores hasta que alguno llega al home..." En fin, para no aburrirlos, se imaginarán mi problemón al intentar explicarle a tres españoles cómo demonios se juega a la pelota, pero desde la base: qué es un out, cuántos outs se necesitan para cambiar de defensor a atacante, cuál es la diferencia entre un strike y un out, luego cuántos strikes se necesitan para hacer un out. Y uno cree que es fácil, pero intenta explicarle a alguien que no sepa de béisbol qué es un strike sin tirarle. Ahora, ni de vaina pasé a los números ¿se imaginan que hubiera tenido que explicar qué es efectividad, average, qué es un juego salvado, ganado o perdido, cuándo es un juego salvado, ganado o perdido ¡no joda! Luego pensaba que si estos panas leen una reseña del Meridiano de cualquier juego de pelota sería como leer chino. Un ejemplo al estilo Beeing John Malkovich, es decir, como si estuviera en la mente de un español: "Cabrera se fue de 3-1 (¿se fue para dónde? ¿que es 3-1?) con anotada e impulsada (¿usan bolis? ¿qué anotó? ¿qué impulsó?), mientras que el Kid salvó el 54 a tres del récord en la Gran Carpa (¿salvó el juego? ¿cómo salvas un juego? ¿ha salvado 54 juegos? ¡joder, qué máquina el chaval! ¿la Gran Carpa es un circo?). El ganado se lo anotan a Santana (9-2)(¿Santana también usa boli? ¿quién le anota el ganado? ¿qué es 9-2? ¿será mejor o peor que el 3-1 de Cabrera?) y pierde Tony Hernández que deja sus números en 8-3 (¡ayva con el 8-3! ¿por qué habrá perdido?)" En fin... que no la tienen fácil para leer una reseña (y menos una inventada y mala como esta) de béisbol algún español.

Con decirles que la veintiúnica noticia que vi en marca.com de béisbol era la de un chamo de doce años que se cayó de las gradas intentando atrapar un batazo. Pa eso queda el béisbol aquí en España.

El fútbol es sencillo: once jugadores corriendo detrás de un balón intentando meterlo en la portería contraria. Bueno, no lo es tanto, porque luego hay medias puntas, puntas, central derechos o izquierdos, etc., etc., cosas que en realidad yo tampoco entiendo mucho, pero la base del juego es muchísimo más sencilla que la del béisbol.

La única conclusión que yo puedo sacar es que el béisbol es un deporte con el que hay que convivir para poder hacerse con él, y todavía yo no podría hablar demasiado, pero entiendo perfectamente una reseña.

¿No les parece curioso?

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-Yo tampoco entiendo una chet de esos números.
-Sí, por eso al principio puse que sabía que algunos de mis amigos tampoco sabían de eso.
-¿Te estás burlando de mí?
-Pues... quizá indirectamente.
-¿Hablamos de computadoras?
-¿Qué tiene que ver, Luis?
-Que te jodo... no me gusta hablar de temas en los que yo no pueda joder al interlocutor.
-Ya... por eso fue que cambié de fútbol a béisbol.
-E igual te jodieron.
-Exactamente...
-¿Caipirinha?
-¿Que qué?
-¡Bebe y disfruta!

¡Hosçakal!

martes, 26 de agosto de 2008

¡Ah la verga!

A continuación verán un video que tiene dos cosas interesantes. La primera es el tornado, un tornado grabado siempre es interesante, y si es en Venezuela más todavía. La segunda, y es donde me detendré un poco, es el Ah la verga del puntofijense que graba la vaina.

El acento falconiano es parecido al acento zuliano. Debo decir que buena parte de mi infancia la pasé en Falcón, en toda Falcón. Mi padre y toda su familia son de allá. Teníamos una casita a la orilla de la playa, en Adícora, e íbamos a menudo. Paseábamos por los pueblos y se podía oír las pequeñas variaciones del acento. No pasé tanto tiempo como para hacer tratados, pero me parece que a la clase media de Coro no le gusta utilizar el vos y hacen lo posible para no hacerlo, aunque a veces se les salga, sobre todo si están en confianza: "Vos sos loco" y alargan la primera o del loco y la última, en ocaciones, se cae en un agudo gutural que a mí me fascina. A veces cambian el vos de la anterior frase por una primera s del sos más marcada: "Ssos loco"

En casa, y creo que no es tan común, decimos el Ah la verga que oirán a continuación. No lo decimos tan marcado, casi sin pronunciar la última a y alargando nasalmente la e, pero lo decimos. Hoy por hoy mi padre seguramente cambiará ese ah la verga por un holly shit o el gringuísimo y Janiceano oh... my... god.



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-Ah la veeerg... JAJAJAJAJAJAJA.
-¿De qué te ríes?
-¡Es muy cómico como lo dice!
-Sí... ¿tú te imaginas a ocho coñitos diciendo todos a cada ratico ah la veeerg?
-JAJAJAJAJAJA es un patrimonio... porque creo que hasta a mí se me ha pegado.
-Sí, como el patrimonio de beber, de degustar un buen licor y uno malo también, de sentir el mareo en la cabeza, el patrimonio de emborracharse, aprender a no vomitar...
-Deja la mariquera y sírvete dos más.
-Vale -dijo, finalmente Luis, cerrando un poco los ojos.
¡Chao!