Hace varias entradas atrás prometí que iría pegando diálogos de House y de Californication porque me parecía que tanto Greg como Hank compartían lo que Albert Camus llama el espíritu absurdo. La premisa no ha cambiado desde entonces, aunque Hank se haya desviado un poco (no así Greg), y a partir de mis visionados de las series he intentado hacer la investigación correspondiente basándome en El mito de Sísifo, en primer término, luego algo de Rayuela y quizá también vaya a haber un tanto de Dostoyevski. Pero mi trabajo va muy lento. Mi procastineo es increíble e innegable. Pero ahí voy. Mientras, les adelanto algodón para que nodigan.Luego de inhalar gas hilarante para crear empatía con un niño autista y poder sedarlo, House, con una “bonita nota” habla con Wilson mientras Cameron hace unas pruebas.
Wilson: ¡Qué sensible!
House (viendo a Cameron): ¡Qué pedo más bonito!
W: La esperanza es lo único que tienen esos padres.
H: No, más bien la causa de sus desdichas. Deberían comprarse un coquer spanic: les miraría a los ojos, movería el rabo de felicidad, los lamería, sería cariñoso…
Cameron: ¿Tan malo es desear un hijo normal? Es normal querer ser normal.
H: Eso te ha quedado muy elitista. Verás, los blancos flacuchos socialmente agraciados trazan un bonito círculo. Los de dentro del círculo son normales, a los de fuera hay que darles una paliza, machacarlos y reprogramarlos para meterlos en el círculo, si eso falla hay que internarlos o compadecerlos, que es peor.
C: ¿Así que está mal sentir lástima por ese niño?
H: ¿Por qué sentir lástima por alguien redimido de las (…) normas de cortesía que son una completa idiotez, hipócritas y por tanto degradantes. El chico no tiene que fingir que le interesa tu neuralgia, ni tus excreciones, ni donde le pica a tu abuela. ¿Imaginas tener una vida exenta de todas esas empalagosas idioteces? No lo compadezco… lo envidio.
Todo esto mientras una niña muy, muy, muy agraciada de 17 años acosa sexualmente a House. Si en esta serie hay algo al azar, será muy poco. La relación de este diálogo y el absurdo de Camus radica, en mi opinión, en que obviamente House quiere estar apartado de esas normas de cortesía, le fascinaría poder tener un affair con la chica de 17, pero sabe que entre su intención y el fin que lo espera no puede haber ninguna correspondencia. Y así en toda la serie, de hecho su premisa lo constata, pero ya esto será tema del trabajo completo. Y no les cuento las de citas de Camus (en el Mito de Sísifo) y Cortázar (en Rayuela) que tengo que encajan perfectamente con la serie, por ejemplo: “Sabedor de que no hay causas victoriosas, me gustan las causas perdidas: éstas exigen un alma entera, tanto en su derrota como en sus victorias pasajeras.” ¿Alguien puede decir si esto lo dijo House o Camus? Ojo, cada victoria de House es pasajera, pero no nos adelantemos…
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-Es un punto en común.
-Sí, Hank y Greg son parecidos hasta cierto punto.
-Es un punto en común entre tú y yo.
-Tú eres Hank y yo House...
-Vale... House no tira tanto como Hank...
-Ya... el botón no lo podré apretar nunca ¡pero cómo quisiera!
-Y de los miles de millones de habitantes no saldrá ningún buen sistema que mejore al mundo ¡pero cómo quisiera!
-Absurdos pa la chet...
-¿Y Amanda?
-¡Cómo quisiera!
-Jajajajajajaja ¡pa la chet!
-Me queda ginebra.
-Asco, pero qué coño.
Mi ru paf Sim

