miércoles, 11 de septiembre de 2019

De la Efeba Salvaje o “¡Que no son cuentos feministas!”


36331954. sy475

Me ocurre muy de vez en cuando. Generalmente no soy ni original, ni voy a contracorriente. En temas literarios, al menos, comúnmente estoy de acuerdo con la mayoría y viceversa. Pero a veces pasa que no. Y fue el caso con La Efeba Salvaje, de Carlos Velázquez. En El Book Club nadie estuvo de acuerdo con mi idea de que el libro de Velázquez fuera un libro de cuentos feministas.

Me gustaba esa idea. Era una intervención provocativa en nuestra reunión. Me vieron raro, seguramente pensando: ¡Cómo va a decir este que es feminista un tipo que dice que "El pobre lo único que tiene es su verga para abrirse paso en el mundo"! ¡Es claramente una compilación de cuentos falocéntrica y en muchos momentos machista!

Con algunos días de distancia, ahora pienso que ciertamente no son cuentos feministas. Pero tampoco machistas ni falocéntricos. Son cuentos con un comentario mas bien crítico hacia cómo tratamos a las mujeres en una cultura tan profundamente machista como la latinoamericana.

No hay otro tema en el libro sino las relaciones que existen entre un hombre y una mujer: de pareja, entre amigos (o "amigos"), entre madre e hijo, entre hija y padre, y entre compñeros de trabajo.

Por un lado los personajes masculinos son machistas y completamente identificables y por el otro los femeninos son más bien trágicos, enfrentados a ese machismo que se antoja insuperable (aunque me da que Mundo Death funciona como una película en negativo: el positivo sería la mujer abnegada y religiosa casada con un marido violador, o cuando menos, abusivo, pero que, según él, no lo hace con mala intención).

En todos los cuentos el personaje femenino se lleva la peor parte (de nuevo Mundo Death funciona al revés, pero en la misma tónica de abuso). Hay violencia, machismo, menosprecio. ¿No se usan estas palabras para definir el trato del hombre latinoamericano a las mujeres?

Como en Antígona, donde la historia se inclina hacia lo masculino, pero recae sobre el personaje femenino, que además es la que actúa correctamente. En los cuentos de La Efeba Salvaje pareciera que ocurre lo mismo: las mujeres son las que, relegadas a un segundo plano, cargan con el peso de lo que realmente ocurre en cada historia.

Quizás, como ya se adelantó anteriormente, el único que funciona un poco a contrapelo, es Mundo Death, donde la mujer es la que actúa como la caricatura de un hombre terrible: obliga a su marido a satisfacerla sexualmente. Y el marido a su vez, actúa como la caricatura de una mujer religiosa y sumisa: estoy de luto por todo, no puedo follar, pero tengo la obligación de satisfacerte, etc. La "dulzura" del orgasmo de la mujer quizás no tenga tanto que ver con el placer puramente sexual sino con la violencia con que lo consigue.

Este cuento viene, creo yo, a resaltar la posición profémina de La Efeba Salvaje: ¿Cómo funcionaría si fuera el hombre el que obliga a su mujer a satisfacerlo, a masturbarlo? Algo, pareciera querernos decir Velázquez, acerca de la hipocresía latinoamericana.

La mayoría de los cuentos se narran desde la perspeciva masculina, pero eso no impide dejar por el suelo a la figura del hombre en cada uno de ellos.  Sí que es verdad que todos los cuentos, casi todos narrados desde la perspectiva del hombre, usan las típicas palabras del macho alfa para referirse a las mujeres, pero inclusive el trato de estos hombres siempre es condescendiente con las mujeres.

En todo caso, por lo anterior se podría decir que no, que el lenguaje usado en los cuentos denota un claro machismo cultural que Carlos Velázquez no logra ocultar. Yo diría más bien, que no hace nada por ocultarlo y que al final no deja bien parado al que lo usa: el drogadicto se queda sin dinero y sigue siendo el perdedor de siempre, el padre del stormtrooper termina siendo un pusilánime asesino, el reportero estrella termina en la cárcel, el gordo mujeriego termina aceptando su problema, y el ranchero vivirá una vida maldita. Si fuera un libro machista, ¿por qué los hombres terminan tan mal? Las mujeres también terminan mal, pero al menos con dignidad. Los hombres ni eso, terminan indignos y miserables.

Está de más comentarles que en El Book Club nadie estuvo de acuerdo conmigo, y yo mismo en la distancia tampoco lo estoy. Pero sirvó mi rebeldía puntual para hablar del feminismo, del machismo latinoamericano, del estereotipo del hombre y la mujer en nuestra región.

También me sirvió a mí de base para tratar de ahondar un poquito más en unos cuentos que a primera vista pareciera que su único logro es el uso ingenioso y gracioso del lenguaje. 

Ciertamente ahora no me parece un libro feminista, pero sobre todo porque no es un libro político ni activista. Es un libro de cuentos de ficción, donde la narración es fundamental, donde los personajes, hombres o mujeres, son tratados con profundidad, donde la trama pocas veces decae. También es un libro en el que el lenguaje, por momentos barriobajero, da vuelcos ingeniosos sin caer en vana palabrería, sino que dicen, y que aumenta el placer de la lectura.

En fin, compañeros de lectura, sepan disculpar a quien pocas veces va a contrapelo, si la conversa de El Book Club tomó derroteros equivocados para un libro que a su juicio de ustedes no lo merecía. Valgan las cervezas y la compañía de consolación por la conversa que habrían preferido.

-------------

-¡Hola, tanto tiempo!
-Ni tanto, todavía tengo sabor a ron en la boca.
-Ya, pero en tiempos internettísticos debe ser bastante.
-No.
-Oye, que de verdad trataré de venir más a menudo.
-¡Sí, por favor!
-Pues, ¡salud!
-¡Salud!

¡Tatá!

En torno a Conjunto Vacío, de Verónica Gerber


Veronica Gerber at The Wild Detectives


Nota: Este artículo también se puede encontrar en la página de The Wild Detectives, la mejor librería del mundo.

La artista y escritora mexicana Verónica Gerber Bicecci escribe y dibuja un libro que se acerca a esas orillas “donde las cosas tienden a desdibujarse”.

Las 3 primeras páginas de Conjunto Vacío de Verónica Gerber Bicecci (Ciudad de México, 1981) comienzan a contar la historia de un comienzo. La prosa es simple y justa, lo que le da belleza y hasta un tanto de angustia. Es, para quien escribe, una prosa con mucha poesía.

Pero en la quinta página un lector promedio queda, cuanto menos, descolocado: lo recibe un diagrama. Y a las pocas páginas otro más. Y así todo el libro.

Verónica atendió a una reunión con sus lectores dalasitas en The Wild Detectives el pasado 28 de septiembre donde respondió a las muy pertinentes preguntas de Vicky Sanz.

En este encuentro, Gerber, respondiendo a la curiosidad que despertó su narración intercalada con diagramas, nos contó que su intención era que éstos continuaran la narración, no que la explicaran ni la adornaran. En el libro, agregar imágenes con diferentes grados de abstracción no es un mero artificio estético, es otra forma de narrar.

Sin ánimo percibible de un feminismo a lo Pussy Riot, Verónica comentaba después de la charla en The Wild Detectives, que esa comparación del “Boom” latinoamericano de mediados del siglo pasado con el “Boom” de escritoras en la segunda década de este había sido tildada de machista. Ciertamente algo puede haber de eso. Pero se me antoja también agregarle al contexto otra frase que nos regaló la escritora durante su comparecencia en la librería: “Somos otra generación, debemos contar las historias de forma diferente”. Esa frase y la sospecha (por decir lo menos) de Verónica ante la comparación de boomes, a mi juicio, prefigura decididamente una declaración de principios.

Artista visual que escribe

Rodrigo Blanco Calderón, escritor venezolano de la misma generación de Gerber Bicecci, comenta en una entrevista que para él toda buena literatura habla de la literatura. No es un fenómeno exclusivamente de nuestro tiempo (ni de la literatura), pero es cierto que la narrativa actual se nutre bastante de la narrativa actual: el arte, cual serpiente de Uroboros, alimentándose de sí mismo. Distinto, creo yo, a los representantes del “Boom” del siglo pasado, cuya literatura se alimentaba del entorno y las vivencias.

Sería superficial decir que Conjunto Vacío sólo narra las peripecias amorosas de Verónica. Su madre, exiliada de la dictadura argentina, desaparecida en su propia casa, es una imagen potentísima y una historia que se va tejiendo. También se nos habla de Marissa, una artista también argentina y también exiliada. El hermano de Verónica, que siempre está. Hay algo de entorno y vivencias (sin mucha descripción urbana o de la situación social o política del lugar), pero creo que la dirección de la novela va más bien desde lo personal hacia lo universal.

Igual que el final de The Night de Blanco Calderón, donde el autor menciona a varios de los escritores aludidos a través de toda la novela, Verónica Gerber hace un recuento de los artistas visuales a quienes aluden los diagramas que están en el libro. Si el autor habla de “juegos intertextuales” en su libro, entonces quizás podríamos hablar de juegos interpictóricos en el de Gerber.

Y es que Verónica se autodefine como una “artista visual que escribe“. Está graduada en Escuela Nacional de Pintura, Escultura y Grabado, La Esmeralda de Ciudad de México y tiene varios artículos de crónicas, muchas de ellas visitas a exposiciones de arte nada menos que en la revista Letras Libres, que, como es sabido, es hija directa de las Plural y Vuelta de Octavio Paz. No es de extrañar que su definición de vacío se asemeje tanto a la del Nobel mexicano: no se puede definir la nada (vale decir, el vacío) sino a través de su opuesto.

¿Poesía, ensayo, narrativa, artes visuales?

Porque aunque su forma de narrar sea incluyendo diagramas y aunque no haga una lista de escritores aludidos en su libro, igual se pueden trazar nexos con la literatura latinoamericana. Ciertamente, Verónica nos respondió en el encuentro que no hubo intención poética en su libro sino más bien ensayística. Sin embargo, se me hace  imposible dejar de comparar frases como “Pero los árboles escriben en un lenguaje que no se ve” que aparece en su libro con el poema de Eugenio Montejo Los Árboles que comienza con el ya mítico verso “Hablan poco los árboles, se sabe”. Y es también Montejo, en su prólogo a La Caza del Relámpago, de Lino Cervantes, quien nos dice que:

“el primer verso llega siempre, cuando llega, como una dádiva de los dioses, y corresponde por tanto al poeta trabajar arduamente hasta que todo lo demás cobre forma definitiva”

Es quizás, entonces, desde ese olimpo de donde le llegan los versos que también intercala en el libro y que no puede eludir; y que, aunque su intención sea otra, ya la poesía está dada.

También se le ve reacia a catalogar su anterior libro Mudanza como uno de ensayos nada más. “Es un libro de ensayos, aunque también tiene mucha ficción” dijo en la librería.

No es poesía, es ensayo.

No es ensayo, es narrativa.

(De Conjunto Vacío) “Quería que fuera 50% palabras y 50% diagramas”

Como si fuera poco

Y ya como colofón a las diversas formas en que la obra de Gerber puede seguir asombrando al lector, en sus artículos publicados en Letras Libres con fecha de 2009 asistimos a una primera aproximación a lo que luego desarrollaría: una visita de ella con su madre a Argentina en donde no sabe bien si ser argentina o mexicana, una reseña de una exposición que se llama La nada y el ser (el artículo se llama La nada es un parásito), otro artículo llamado Cosmos aplanado donde quizás se deja ver el germen de lo que 6 años después se convertiría en Conjunto Vacío. Parece entonces que este libro, consciente o inconscientemente ha sido macerado durante un tiempo prudencial en una barrica que añejó otros merodeos artísticos en torno a las mismas inquietudes personales.

Porque, en serio, ¿cómo no podríamos relacionar a la Verónica de 2009 diciendo que “El tiempo es un túnel que deja su estela marcada en el espacio, un continuo que la mirada puede detener” con la que afirma en Conjunto Vacío, publicada en 2015, que “en los dibujos de la madera se queda marcada la historia de su bosque”?

En definitiva, es un libro al que hay que volver; entre otras cosas porque es un libro inusual, poético, que dialoga muy bien con la actualidad y porque parece ser una pieza más en un rompecabezas de inquietudes y temas que gravitan sobre algo común. Y el que quiera más piezas de este puzzle, puede visitar su generosa página web, su perfil en isuu donde sube fanzines artísticos y colaboraciones, y como anticipé, las crónicas y reseñas que le ha publicado Letras Libres.

Nota final:
Antes de irse a México, Verónica también impartió un taller de Cómic Abstracto junto con los panas de Oil & Cotton. Valga esta reseña para dejarles el resultado del taller que subió la artista a su perfil de isuu. ¡Gracias Verónica!

------------

-Muy overdue.
-Cierto, no vengo mucho. No tengo tanto tiempo.
-Sí. Por eso mi voz ronca. Porque no me das voz, no hablo, permanezco demasiado tiempo callado.
-Para eso es bueno el ron.
-Pues, ¡Salud de nuevo!

¡Abinazer!

lunes, 23 de abril de 2018

Breve reseña de Rendición, de Ray Loriga



Rendición, la novela ganadora del Premio Alfaguara de novela 2017, y que leímos en la anterior edición de El Book Club, me recordó al comentario de Ricardo Piglia que reza:

“La versión moderna del cuento (…) trabaja la tensión entre las dos historias sin resolverla nunca. La historia secreta se cuenta de un modo cada vez más elusivo (…) lo más importante nunca se cuenta. La historia secreta se construye con lo no dicho, con el sobreentendido y la alusión.”

Esa tensión en la novela (si nos permitimos extender lo anterior a la novela o al contrario) está enmarcada en una narración de un hombre común que cuenta los cambios que va sufriendo una familia a consecuencia de una guerra.

La novela se narra como en POV. Similar a lo que ocurre con los personajes de Being John Malkovich, miramos a través del protagonista: en Rendición somos también el narrador. Al vivirlos con él, al atraernos a sus cavilaciones, los del protagonista son también nuestro tiempo y nuestro mundo.

Despojada de grandes aforismos, la narración de Loriga logra hacer que cada pasaje, cada frase marchen hacia la construcción de la historia.

O de las historias.

Continúa...

-----------------------------

Esta nota fue publicada en la página de mi librería favorita de Dallas, The Wild Detectives (estoy muy de acuerdo con ellos). Si quieren terminar de leer esta breve reseña y además ver el video de la entrevista que le hizo Buenafuente a Loriga, pues, sigan este enlace.

-----------------------------

-Así me parecía que me decían a mí cuando estaba allá.
-¿Cómo?
-Al talego, coleguita.
-¿Y eso no significa que te vayas a la cárcel, panita?
-Sí.
-¿Y eso era lo que te decían?
-Eso era lo que me parecía que me decían.
-¿Y qué te decían?
-Hasta luego, coleguita.
-Oh... Pues, salú.

¡Al talego, coleguita!

viernes, 13 de abril de 2018

Dudando de la democracia

A continuación, algunas preguntas que yo me hago sin ser un gran conocedor de la política pero que desde mi punto de vista de interesado por asuntos mundiales me preocupan. Quizás algunas preguntas tengan respuestas evidentes. Pido perdón de antemano, pero creo que el fondo de mi preocupación puede resonar en algún lector.


Creo que es muy evidente que internet ha difuminado las fronteras de los países. Diría que lo que pasa en el mundo es de incumbencia global.

Entonces, ¿cómo una democracia que se basa en problemas locales, puede dar alguna respuesta a los problemas globales? ¿cómo es que una democracia construida a través de un sistema histórico y cultural completamente local puede dar alguna respuesta a un mundo que construye un sistema histórico y cultural global?

En EEUU hay gerrymandering. En Latinoamérica hay populismo. Europa vive un choque cultural. En las democracias escandinavas nadie conoce el nombre del presidente o del primer ministro. Las democracias no son perfectas en el país donde se aplican, ¿cómo podríamos imaginar, entonces, que ofrezca respuestas globales?

Por otra parte, la Unión Europea no pudo frenar la salida de UK. La OEA no sabe qué hacer con Venezuela. Y la ONU no ofrece respuestas concretas a los problemas más importantes del mundo como por ejemplo el ataque con armas químicas de bashar al asad en Douma.

Mientras escribo esto, leo que el Consejo de Seguridad de la ONU no aprobó ninguna resolución con respecto al ataque con armas químicas en Siria. Leo que la embajadora de EEUU ante la ONU, Nikki Haley, dijo lamentar que el "obstruccionismo" ruso mantenga "rehén" al Consejo de Seguridad. En pocas palabras, la ONU es una especie de espejo gigante de lo que ocurre en la mayoría de los países occidentales: un foro polarizado incapaz de dar respuestas a los problemas globales.

EEUU, eregido de repente como el país justiciero del mundo, ha dicho que si la ONU no puede hacer nada entonces las decisiones se tomarán de forma unilateral. EEUU, cuyo presidente ni siquiera representa a la mayoría de los votantes. Pero no es menos cierto que EEUU ha desarrollado una tecnología armamentística avanzadísima, además de relaciones suficientemente fuertes con los demás "líderes" de occidente como para llevar a cabo una acción que dé resultado con respecto a Siria.

Por su parte, Rusia, cuyo presidente tiene poco o nulo respeto por la democracia, se erige como el país que quiere quitarle el trono de protector a EEUU. Es también un gigante armamentístico y tiene suficiente influencia como para intentar frenar los avances de EEUU y sus aliados. Además siempre ha protegido al gobierno de bashar al asad.

Y el resto de países debe aceptar las decisiones y las peleas de estos dos "hermanos grandes" sin haber participado en la elección de sus líderes.

Si tomamos por cierta la frase de Camus "La libertad debe ser para todos o para nadie", creo que deberíamos también aceptar entonces que la forma de representación no puede ser ya territorial: la democracia también debe ser para todos, o al menos algún sistema justo debe ser para todos. Mientras haya una Corea del Norte, mientras haya una Venezuela, mientras haya ataques químicos contra civiles en Siria, y que todo eso ocurra en nuestras narices (casi literalmente), entonces no podemos sentirnos ni libres ni demócratas ni justos.

Porque lo que decía Camus se ha validado aún más con el auge en la rapidez de las comunicaciones. Pocas horas, quizás minutos después de que al asad gaseara Douma en Siria aproximadamente la mitad del planeta, que es la población que tiene internet, se enteró. Muy probablemente buena parte de la otra mitad se habrá enterado con bastante rapidez. El desconcierto y la indignación es global. Y a esta hora, el 12 de abril a la 1:24pm ese mundo indignado con el uso por tercera vez de armas químicas en contra de los rebeldes sirios espera sin preguntarse más nada qué decidirá trump con respecto al desafuero de al asad y cómo responderá putin.

De un lado está el peor presidente en la historia de EEUU: el menos preparado, el más arrogante, el que menos valores transmite, el que menos cree en las leyes, el menos popular en mucho tiempo. Del otro, un cínico dictador, que asesina personas en cualquier lugar del mundo y que apoya regímenes en crisis para aumentar su influencia y, básicamente, esclavizarlos. A estos dos hombres son a los que mira el mundo esperando una respuesta a un problema que concierne no sólo a EEUU y a Rusia.

Algo en cómo funcionan las cosas ya no funciona.

-----------------

Esta vez Luis y Luis sólo beben sin hablar.

باي

lunes, 8 de enero de 2018

Un Real Madrid Imperial... NOT!

Bueno, voy a comenzar el año con fútbol porque, bueno, porque siempre hay fútbol. Es como el aire y la literatura, sólo que un partido toma un par de horas y un libro (por ejemplo, el que estoy leyendo ahora mismo, Volver al oscuro valle, de Santiago Gamboa, lo comencé hace ya 3 semanas y no estoy seguro de poder hacer un comentario de tal libracaco. Recomendadísimo). Por otra parte, del aire yo no escribo.

En fin, es una respuesta a los últimos artículos de Don Roncero, reportero deportivo del As de España, en el que se la pasa hablando del "Madrid Imperial" del año pasado. ¡Ja!

El FC Barcelona marcó seis goles en el Bernabéu en el duelo de la temporada 2008/2009: 2-6. La euforia final estaba justificada

Don Roncero: no existe tal cosa como "el Real Madrid imperial" desde que Rijkaard llegó al Barça (aunque asentado en el cruyffismo, claro está). A partir de la temporada 2004-2005 el RM ha remado siempre detrás de los blaugrana. Basta con sacar la cuenta de partidos entre ellos en ambas casas (19 para el Barça, 14 para el RM y 8 empates en competiciones oficiales), basta ver cuántas ligas (8-4), cuántas copas del Rey (5-2) y cuántas Champions (4-3) hay de cada lado desde la temporada 2004-2005. No hablemos ya de cuántos jugadores del Barça había en la selección española que ganó el Mundial.

El problema con el RM es que no tiene cómo mantener sus proyectos más allá del dinero. Con los mismos pesos pesados en la plantilla han dirigido el barco capitanes tan disímiles como Pellegrini, Mourinho, Ancelotti, Benítez y Zidane. En cambio con un proyecto basado en una idea y no en el dinero (sin dejar de hacer grandes inversiones), el Barça, independientemente de su entrenador, ha gozado de un 2-6, un 5-0, un 0-4, un 0-3 más todo lo que se menciona en el primer párrafo. ¿Cuál fue la última goleada del RM al Barça? Yo desde luego no la he visto.

Y eso, ¿Cuándo fue la última vez que el Barça se apeó de Champions en octavos? ¿Cuándo fue la última vez que quedó de tercero en liga? ¿Cuándo fue la última vez que terminó Copa antes de cuartos? Si se hace la misma pregunta acerca del RM todas las respuestas tienen precedentes después de la temporada 2004-2005. No así el Barcelona (a excepción de las Champions 2004-2005 y 2006-2007 de resto siempre pasó a cuartos y también más veces a semis que el RM).

Entonces, Don Roncero, no existe imperio del RM. Existe imperio del Barça: siempre favorito en Champions, siempre favoritísimo en Copa, siempre llegando a los últimos partidos de liga si no ya campeón, sí con posibilidades. El RM (que vive de las glorias en B/N) no, no siempre.

Sostenibilidad; se tendría que aplicar esa palabra en la casa blanca para intentar regresar a sus antiquísimas glorias.

Sí, que si es de elegir un período de tiempo, ¿por qué no elegir los últimos 5 años, donde el el RM ha ganado 3 Champions (de las 4 que tiene después de 2004)? El problema es que no se mantiene. Igual le mete 4 a la Juve en la final de Champions como pide la hora ante el Fuenlabrada de 2ª B, o apela a la machada de un central para ganar o empatar un partido cuesta arriba. Consistencia: 0.

Pero este año ese proyecto, que no se sostiene sino de la "flor de Zidane” y la billetera del caudillo, se está cayendo estrepitosamente a pedazos: completamente descolgado en liga, sufriendo para ganar a equipos de 2ª y 2ª B en Copa, clasificados segundo en liguilla de Champions y ahora a batirse contra uno de los equipos más temibles como lo es el PSG de los petrodólares. Vamos, que si me obligaran a apostar, apostaría que el RM no gana ni un título esta temporada. ¡De hacer un doblete histórico a no ganar nada! ¡De un back to back en la Champions a necesitar de dos penaltis para ganarle al Numancia! Lo dicho, sostenibilidad: 0.

Y de nuevo, es cierto que en los últimos 5 años el RM ha ganado más el trofeo de más caché, el más mercadeado y por el que dan el Balón D’or (ese premio, por cierto, se debería llamar Balón D’champions y tener un asterisco: excepto cuando haya mundial). Pero no es cierto que el Barça haya ganado menos. En esos cinco años, el Barça se ha llevado una Champions, 3 ligas y 4 copas para poner los torneos con los que compite con el RM. En cambio, en torneos donde han competido ambos, el RM se ha llevado 3 Champions, 1 liga, 0 copas y una Super Copa de España.

Si en el Barça no se vuelven locos y siguen con las ideas cruyffistas como base en todo el sistema, es más lógico pensar que la tendencia de estos 14 años se va a mantener. En contra, el RM no tiene una tendencia: no se sabe qué va a pasar el año que viene si Zidane, el del back to back en Champions, se queda sin títulos este año (que es lo más probable y cosa que por cierto, no le pasó ni a Luis Enrique ni a Guardiola, para mencionar a los dos entrenadores más exitosos de la entidad).

En fin, Don Roncero, que eso del RM imperial, como que no. Hoy por hoy el RM es un gallito, un equipo peleón, que siempre puede dar la sorpresa. Pero imperial, así imperial como el Barça, pues no.

-------------------------
-Ya ni te acuerdas de mí.
-Sí me acuerdo, sólo un poco tarde.
-Yo creía que era la razón de este blog.
-Este blog fue creado hace ya 10 años, las cosas cambian.
-Hay cosas que no cambian, como que lo actualizas poco.
-Y como que nos une la caña.
-Como siempre.
-¡Salú!

සමුගැනීම

lunes, 18 de diciembre de 2017

Mis top picks

Intro: Mi ego hizo que entendiera mal un correo y entonces en vez de escribir una muy pequeña lista, escribí una breve nota. Porque claro, pensé que a todo el mundo le importaría lo que más me gustó del año.

Como no quise que se perdiera en el tintero, y como no está mal actualizar este espacio aunque sea una vez al año (vamos, que esto lo puede ver algún empleador), pues, aquí les dejo mis top picks del año.



Mis top picks de 2017:

Y ahí vamos de nuevo, a redondear el año que es tiempo que es línea recta pero que con el recuerdo de las victorias y las derrotas ocurridas en esos 365 días se torna más o menos circular. Y entre esas victorias está lo leído, los libros nuevos que siempre son una victoria, y también lo escuchado y lo visto. Así que aquí van, mis top picks del año, lo que descubrí y que me gustó por encima de lo demás. Lo que hizo detenerme más de lo normal en ese trayecto sin retorno que fue el año que siempre al acabar se va convirtiendo más bien, como diría el viejo filósofo, en un eterno retorno.

Libro: Conjunto Vacío de Verónica Gerber.
“Somos otra generación, debemos contar las historias de forma diferente”. Así lo planteaba Gerber Bicecci hablando de su libro en The Wild Detectives el pasado 28 de septiembre. Y así, de forma distinta, labra este pequeño pero fabuloso libro que es novela y artes visuales, y donde el texto y los diagramas se complementan para narrar una historia depurada de ruido, una obra con unos silencios que invitan al lector a participar pensando e imaginando posibilidades que el libro sólo insinúa. Tengo para mí que es un libro que continúa, a través de la ficción, un camino que comienza la escritora a través de las artes plásticas, la crónica y la reseña mucho antes de comenzar a escribir sus páginas. Pero no sólo la forma distinta de narrar la historia, sino su forma heterodoxa de hacerlo (no es una historia que se narra linealmente), la poesía presente en sus páginas, y la historia en sí misma hacen de Conjunto Vacío una de esas lecturas a las que se ha de volver.

Álbum: Salvavidas de hielo de Jorge Drexler
En la primera canción de Salvavidas de hielo, y esto no siempre ocurre en Drexler, la música logra acompañar de forma justa a un verso casi divino: "Es más mío lo que sueño que lo que toco". Estos son los momentos en la música de Drexler que lo dimensionan y lo alejan de lo discursivo y lo meramente ingenioso. Pero es la soberbia simpleza de Asilo donde el uruguayo logra invitar al desgañite a cualquiera que vaya solo o sin vergüenza escuchando este trío de dos voces y una guitarra eléctrica, la que me hace elegir definitivamente este álbum en el recuento. También la ternura y sinceridad de Pongamos que hablo de Martínez donde, "más vale tarde que jamás" le agradece a su "maestro y amigo Joaquín Sabina" su apadrinamiento (como lo cuenta en este Ted Talk, muy recomendado). En general, pocos peros al álbum; sólo recordar que Wittgenstein nos aconsejaba que "En el arte es difícil decir algo que sea tan hermoso como no decir nada"; cantarle al silencio, declamar en un momento de la canción en donde la voz pudo haber callado quizás fueron regates de más.

Película: Coco (Lee Unkrich y Adrián Molina, 2017)
¡Porque sí! ¡Porque los clichés no están para ser evadidos irracionalmente! ¡Porque, como dijo Octavio Paz "Para oírnos a nosotros mismos debemos, antes, oír las voces de la tradición"! Puedo entender la queja de mis amigos mexicanos, porque siendo una película de tan alta factura y promoción, sean los clichés los que sobresalgan. Pero les pediría que le dieran una segunda oportunidad. ¿No tienen los clichés una raíz de verdad, y en el caso de Coco no tienen estos una raíz en la tradición? Coco narra la historia de Miguel, un niño al que se le tiene prohibida la música por una de esos dogmas familiares que van pasando de generación en generación. Pero Miguel quiere revelarse. Y es a través de un viaje hacia su pasado --hacia su tradición, hacia la compresión de esta-- que Miguel logra evadir el dogma. Una historia que se cuenta en un mundo que si bien no es tan vasto como el dibujado en Monsters Inc., tampoco le llega lejos. No conmoviera tanto y a tantos, digo yo, si no tocara las cuerdas que genera esa música que sobrevive persistentemente a las generaciones.

El silencio, la simpleza y lo constante: Leo estas palabras y pienso que las podría usar como mantra para el año que comienza. El silencio, la simpleza y lo constante, como una terna que bien podría ayudarme a encarar el punto que es cada día y que construye la línea que es el tiempo y que termina siendo círculo cuando recordamos y hacemos estos ejercicios circulares para tratar de unir inicio con fin una y otra vez, cada fin de año.

----------------------
Luis: ¿Quién eres?
Luis: Luis
Luis: ¡Mentira! ¡Impostor! ¡Luis no escribe aquí! Este es un lugar para imaginar lo que Luis pudo haber escrito pero que nunca escribió.
Luis: Ya deja la intensidad y ábrete una cerveza.
Luis: ...
Luis: ¡A mí no me vas a dar esa asquerosidad de cerveza! Una IPA, por favor.
Luis: ¡Viste! ¡No eres Luis!

jueves, 18 de junio de 2015

Que no sea flor de un día


El problema de La Vinotinto no es echarse al pico a un conjunto de estrellas: ya se echó a la Argentina de Messi, (la subcampeona del mundo) a Brasil, a la Colombia de James y Falcao (dos veces), golearon a la Uruguay de Forlán en Uruguay con oles incluidos... Ya la época de "creían que éramos la cenicienta" pasó. Ya todos saben que aquí no hay cenicientas. Pocos nos subestiman y se dan rolo e coñazo cuando lo hacen. Lean el TL de @2010MisterChip; La Vinotinto, en los últimos años, selección a selección, ha sido tan competitiva como cualquier otra de la región.

En mi opinión, el problema es la irregularidad, es no tener el mismo nivel siempre, es no mantener la concentración contra todos los rivales en todo momento y en cualquier lugar. En las eliminatorias para el mundial de Brasil, en casa, le ganamos a Argentina y perdimos contra Uruguay, rival directo para el repechaje. Además, los partidos a domicilio nos mataron, ganamos sólo uno contra el colista del momento, que era Paraguay. En la Copa América anterior nos echamos al pico a Chile, le dimos la batalla a la Paraguay del Tata Martino (que había clasificado de tercera a un punto del primer lugar para el mundial de Sudáfrica, aunque luego haría una muy discutible Copa América en Argentina) pero perdimos 4-1 contra Perú por el 3er lugar. Y no vale decir que no había ánimos, porque era primera vez en la historia que llegábamos a las semifinales de la competición, y era la primera vez que competíamos por un nada desdeñable tercer lugar.

Nuestros jugadores tampoco son el problema: tenemos a Salo, goleador del Zenit ruso (20 goles en liga), a Rosales, lateral derecho revelación de la liga BBVA (aka la liga de Messi y Ronaldo), a un genio llamado Arango al que todavía le queda fútbol (¿cómo sabía que a 20 metros detrás de él, en la otra banda, venía el Lobo Guerra solito y cómo casi sin ver le puso el balón en la cabeza?), tenemos una defensa que es mezcla de experiencia, altura física y nivel, y un centro del campo que en el partido ante Colombia se le notó que piernas hay para presionar y hacer desconectar el juego del rival, y además no combinaron nada mal, acaparando el balón por buenos ratos. Los jugadores tampoco son el problema.

En mi opinión (y todo está por verse) lo que necesita la selección es saber que puede ganar la Copa América y que puede clasificar de primera al Mundial. Y no exagero. En un sistema en donde 20 es la mejor calificación, mi mamá siempre me decía: si estudias para 15 sacas 10, si estudias para 10 sacas 8. Si estudias para 20 puedes sacar 20 o un pelo menos, pero no 10 ni 8. Que por creer no sea. Y esa confianza la da el entrenador. Si las ideas están claras se pueden transmitir claramente y se verá en el campo (como con Colombia). Si las ideas se notan en el campo y comenzamos a ganar o a jugar de tú a tú contra cualquier selección, La Vinotinto gana en confianza. Si ganamos en confianza creemos que podemos ganar La Copa América o clasificar de primeros al Mundial.

Nos toca contra Perú. Que tiene más o menos la misma mentalidad que La Vinotinto: no hay figuras, hay trabajo. Y que quizás también peque de lo mismo que Venezuela: quedó de tercera la pasada Copa América y no clasificó al Mundial. Contra Perú la obligación es confirmar las sensaciones, asegurarnos la clasificación para recibir a Brasil tranquilos y apuntar al primer lugar del grupo. Que no sea flor de un día.

----

Luis: La pasión.
Luis: La pasión es lo que mata.
Luis: Sí. Y lo que mueve.
Luis: Y el desespero.
Luis: Sí, pero eso es pasión.
Luis: ¿Unas IPAS?
Luis: A mí me dejas con mis cervecitas de siempre.

الله مو مل شه